Loco por bajar de peso
- miércoles 01 de junio de 2011 - 12:00 AM
El 14 de agosto de 2009, Vicente ‘El Loco’ Mosquera ganó la pelea más importante de su vida, al ser absuelto por un jurado de conciencia de un caso de homicidio ocurrido en septiembre de 2006.
No obstante, al anunciar su retorno a los tinglados, a Mosquera se le presentó otro rival: el sobrepeso.
Y es que el ex campeón mundial salió del Centro penitenciario El Renacer en 213 libras, una circunstancia difícil de superar. Pero este inconveniente no fue óvice para el retorno de Mosquera.
En el gimnasio José ‘Maco’ Arboleda, previo a uno de sus entrenamientos, Mosquera recuerda que se sometió a una estricta dieta y un riguroso régimen de entrenamiento.
Al principio, según comenta Mosquera, no fue fácil y tuvo que buscar ayuda con una nutricionista que lo orientó en cómo debía cocinar y comer los alimentos.
Su esposa también tenía sus dudas. Ella estaba en desacuerdo de que peleara por el riesgo que podría tener en el ring, pero al ver su persistencia y disciplina, decide ayudarlo con la dieta, la cual se basa en proteínas y legumbres, eliminando los carbohidratos.
META
Para Mosquera, de 31 años, los frutos del arduo trabajo en el gimnasio y la carretera ya se están viendo. Ha efectuado dos combates luego de su retorno y los ha ganado.
En la primera de las peleas (10 de febrero de este año) pesó 152 libras y en su última presentación (2 de abril pasado), marcó en la báscula 150.
El próximo 17 de junio tendrá su tercer combate, en el que enfrentará al colonense José ‘El Indio’ Miranda en peso de 147 libras.
Rogelio Espiño, apoderado de Mosquera, se encuentra optimista del regreso que ha tenido su pupilo hasta el momento.
‘Ha cambiado tanto fuera como dentro del ring’, destacó Espiño. Si sigue así, agregó, muy pronto pudiera presentarse una oportunidad por el título mundial.
Según el ex monarca universal superpluma, su meta es establecerse en las 140 libras para buscar la diadema mundial en esta categoría.
Para cumplir su objetivo, trabaja duro. Aprovecha la cercanía de la playa, para iniciar su día de entrenamiento a las 5:30 de la madrugada, corriendo sobre la arena, lo que le da aire y condiciones. Luego lo combina con el trabajo de gimnasio con pesas y ejercicios técnicos boxísticos como la pera, soga, saco y los guanteos.
Las situaciones vividas por Mosquera lo han hecho madurar y no quiere desaprovechar esta oportunidad para regresar a los primeros planos del boxeo. ¿Lo logrará?