Corrección de fallas
- viernes 29 de julio de 2011 - 12:00 AM
En los últimos años los comentaristas y narradores deportivos locales aprovechan las transmisiones nacionales e internacionales para convertirlas en ‘saludos y dedicatorias’ convirtiendo esos valiosos espacios pagados, en conductos para satisfacer muchas veces ¨el ego¨, de tal o cual figura que labora en la televisión, y que ya aburren porque hasta en la sopa quieren salir.
Al púbico oyente o televidente lo que menos le interesa es saber si algún famoso local, de esos limpios, está viendo o no en ese preciso instante la transmisión que en ese momento se desarrolla; igualmente políticos locales de esos que nunca faltan se la pasan dándole instrucciones a sus relacionistas públicos para que llamen al canal de televisión o la radio para su respectivo saludo que incluye hasta su familia.
Nunca antes habíamos visto semejante desfachatez e irrespeto como está ocurriendo y con frecuencia en las transmisiones deportivas de la actualidad.
Hay que establecer un alto a este tipo de actividad que en nada contribuye al buen desarrollo de lo que se lleva a cabo en ese preciso instante.
Otro detalle importante que debemos destacar es que existe mucha improvisación en los elementos (hombre y mujer), que están trabajando en la televisión en los programas deportivos, a esas personas jóvenes están obligadas a documentarse porque no se puede cometer fallas al momento de informar sobre datos que conllevan fechas, evento y lugares. Hay que leer constantemente para estar documentado. La improvisación no es buena consejera.
Los directores de programas para las transmisiones siempre deben tener presente de utilizar a sus mejores unidades en la narrativa, gente que tenga buena dicción, entonación y otros recursos que pueden llenar con datos precisos a lo que se esta refiriendo. Basta ya, de tanta mediocridad.