¡Todos aman a Beep Beep!
- domingo 22 de mayo de 2016 - 12:00 AM
ATRACCIÓN. Cuando lo vi por primera vez no me emocioné, más bien no me agradó, pero la primera impresión no manda. Ese es un viejo axioma de la vida que debemos tener presente en todo momento.
Me refiero a Beep Beep, la mascota de Colón, que los acompaña a todos lados y se ha convertido en amigo de propios y extraños.
No importa el estadio y no importa la barra, la gente lo ama y el cariño que recibe se lo ha ganado. Ahora me fascina y me divierte.
‘Yo salgo a hacer mi trabajo, me gusta lo que hago, Beep Beep es divertido, con orden, y divertido', dijo el correcaminos que encarna la mascota colonense.
¿Y por qué no hay mascotas en nuestro deporte y principalmente en nuestro béisbol?
Hoy día, la única mascota que tiene el béisbol panameño es Beep Beep, pero el ser una mascota no solamente lo define un personaje o un disfraz, sino un talento propio y singular que produce un efecto de aceptación o rechazo.
‘En otros estadios no me dejan correr las bases y tirarme en home , que es lo que más me gusta. A la gente en Colón les encanta y yo gozo mi trabajo', dijo.
Pero la ausencia de mascotas en el béisbol no es algo que solo pasa en el deporte rey de los panameños, sino también en todas sus esferas.
En el fútbol nacional casi no se ven. Hace algunos años (muy atrás) el Atlético Nacional tenía un lince que era atrevido y arriesgado, típico de su personaje, pero desapareció ya hace bastante tiempo.
En la selección nacional se hizo un águila que no tuvo mucha aceptación y también salió del escenario.
En el béisbol criollo hubo una pelota cervecera, que apareció en la nueva era de la Probeis y representaba a la cerveza Panamá.
Estuvo el lobo, una mascota que representó a los Roneros de Carta Vieja de Chiriquí.
Recientemente, Bocas del Toro tuvo su mascota (una tortuga), pero hace un par de temporadas que ha desaparecido.
¿Se necesitan mascotas en el béisbol nacional? ¡Sí!.