¡El año de Mariano!

El único Salón de la Fama unánime de la MLB fue el más destacado del béisbol panameño en el 2019.
  • martes 31 de diciembre de 2020 - 12:00 AM

No se diga más. Al ‘César' Mariano Rivera lo que es del ‘César' Mariano Rivera. Punto y pelota. Escrito queda. No más.

El 2019 —por dónde lo quieran mirar— fue el año indiscutible del cerrador más grande de todos los tiempos de las Grandes Ligas de Béisbol de Estados Unidos. Ni más ni menos: su nombre es, señoras y señores, Mariano Rivera, oriundo de Puerto Caimito, La Chorrera, provincia de Panamá Oeste, Panamá.

El único pelotero en la historia de la Major League Baseball (MLB) en ingresar con votación unánime al mítico Salón de la Fama de la ‘Gran Carpa' ha sido Mariano y eso, quieran o no, dice mucho de una trayectoria impecable, inmaculada y llamada a perdurar en los libros por toda la eternidad.

En julio pasado, el hombre con la sangre más helada (claro, en los momentos más delicados) de los Yanquis de Nueva York hizo historia en la famosísima pelota estadounidense.

Cuando el terreno temblaba y se necesitaba un puño de hierro para doblar o aplacar cualquier miedo o tribulación, Mariano, con su música peculiar y con su seguridad al comando, salía al engramado a romper cualquier bate. Ese era Mariano y su año 2019 jamás será borrado. Jamás.

Sus frases del 2019

El fútbol: ‘Cuando crecí en mi bello Panamá, yo quería ser el siguiente Pelé, no Babe Ruth. Pelé era la superestrella del fútbol. Cualquier niño quería serlo, pero mis habilidades no eran buenas para ser futbolista. Así que Dios me mandó al béisbol. Tenía 20 años. Era un hombre y tuve una prueba con los Yanquis. Me dieron una oportunidad. ¿Para ser qué? Para lanzar. Yo no sabía cómo lanzar'.

La familia: ‘Mis hermanos y hermanas, gracias por estar ahí conmigo. Por todos los consejos. Para mis padres espirituales, por todas las oraciones, amor y cariño que tuvieron conmigo'.

Mérito: ‘El Salón de la Fama, para mí, es muy importante. La historia del béisbol está aquí'.

Seguidores: ‘Para los fanáticos, siempre estuvieron conmigo. Esos fanáticos de Nueva York, cuando estaba en el Yankee Stadium, estaba como si mil personas estuvieran al lado mío tirando un lanzamiento. Son los mejores fanáticos. Sin su apoyo, no hubiera podido'.