Ayude a sus hijos a estudiar

Uno de los momentos más caóticos en la vida de muchas familias es la hora de hacer las tareas escolares. Los niños se resisten, los padr...
  • miércoles 26 de febrero de 2014 - 12:00 AM

Uno de los momentos más caóticos en la vida de muchas familias es la hora de hacer las tareas escolares. Los niños se resisten, los padres están cansados o necesitan ocuparse de otras cosas y el caos parece instalarse.

Conviene tener en cuenta que estudiar es un hábito que se aprende y los papás son los principales responsables de que los pequeños lo adquieran.

EXPLICAR

El primer paso antes de comenzar a hacer los deberes es explicarle a su hijo, con palabras simples, por qué debe hacerlos cada día. Una vez que lo entienda, pondrá menos resistencia a incorporar el hábito diario de hacer tareas. No se sentirá obligado, sino partícipe del desafío.

El objetivo central de las tareas es que los niños profundicen más en los temas explicados en clase y, además, practiquen solos en casa reforzando lo aprendido.

HORARIOS Y ESPACIOS

Como todos saben, los hábitos están conectados con ciertas rutinas. Así como después de cada comida les enseñamos a nuestros hijos que deben ir al baño y cepillarse los dientes, también conviene establecer un lugar en la casa y un horario para realizar las tareas.

El lugar escogido puede ser cualquiera donde se pueda trabajar cómodamente y donde no se encuentren demasiadas distracciones como juguetes, la televisión o la computadora.

Es imprescindible establecer un horario fijo todos los días para hacer las tareas. Esto les genera a los niños una rutina y los ayuda a que no dejen las cosas para último momento.

Si se tiene más de un hijo, es conveniente que se escojan tiempos de estudio simultáneos, debido a que si no se hace así, es muy probable que acaben molestándose unos a otros.

ACTITUDES DE LOS PADRES

Mantener siempre una actitud positiva. Los hijos necesitan darse cuenta de que los padres valoran todo lo que hacen y que su tarea, aunque sea sencilla para nosotros, es apreciada como cualquier otra.

Si el niño percibe que los deberes son algo importante para su familia, va a sentir que hay una buena razón para hacerlos de la mejor manera posible y para terminarlos a tiempo.

No olvidemos que la tarea es una responsabilidad de nuestro pequeño, por lo que debe hacerla él solo.

Apoyémoslo en la tarea, expliquémosle todo lo que esté a nuestro alcance y tengámosle paciencia si no entiende. De todos modos, tengamos en cuenta que no somos su maestro. Nuestra función es acompañarlo y demostrarle que estamos a su lado.

ALGUNAS ESTRATEGIAS

Si nuestro hijo está desconcentrado o sin ánimo, no lo obliguemos a continuar. Salgamos con él a dar una vuelta al parque o realicemos una actividad física tranquila durante unos diez minutos. Esto lo llenará de energía.

En caso de que le cueste un tema en particular conviene estimularlo, decirle que su trabajo quedó mucho mejor que el día anterior o que lo está haciendo cada vez mejor.

Revisemos la tarea juntos para asegurarnos de que nuestro hijo la ha completado bien, pero enseñémosle poco a poco a tomar esa responsabilidad por sí solo.

Mantengamos siempre contacto con el maestro para tener claro cuál es el objetivo del curso y cómo se está desenvolviendo nuestro pequeño.