Chinito en problemas

Al ser sorprendido con una de las dependientes de la tienda, un chinito trató de ahorcarse con una soga, porque la chinita, no le perdon...
  • sábado 29 de enero de 2011 - 12:00 AM

Al ser sorprendido con una de las dependientes de la tienda, un chinito trató de ahorcarse con una soga, porque la chinita, no le perdonó que le fuera infiel y mucho menos con una cholita, que hasta entonces era la trabajadora de confianza de la familia de Yin Yao Yu, ahora en un hospital para pacientes con problemas mentales, de donde no quiere salir, por temor a su mujer.

Todo sucedió en una tienda de abarrotes en Carrasquilla, donde el chinito Yin Yao con su mujer Chi Li y dos hijos pequeños, atienden personalmente a los clientes, pero cuentan con tres empleados, un hombre para acomodar las mercancías y hacer la limpieza, una mujer como cajera y la otra que atiende los quehaceres de la casa, incluyendo a los mocosos.

Todo estaba bien con los empleados, pero había una----Marisol---la cajera, era de confianza, quien llevaba el dinero al banco, pagaba las cuentas y hacía la contabilidad, ya que tiene algo de escuela, situación que obligó a un aumento de salario, que molestó a los otros dos empleados, quien hasta la fecha, tenían salarios de hambres.

Pero Chi Li tuvo que viajar a La China, ya que sus padres estaban muy enfermos y querían verlas antes de morir y se fue por dos meses, que aprovechó Yin Yao para acompañar a Marisol, a llevar el dinero al banco y otras diligencias propias del negocio.

Pero Yin Yao no es tan lelo nada, en una de esas idas en el carro, que conducía Marisol, le tocó las piernas, sin embargo la mujer se quedó tranquila, se puso en posición para que tocara más arriba, siempre acompañada de un sonrisa de complacencia.

De tanto tocar y tocar, decidieron ir a una casa de ocasión, donde el chinito quedó más flaco de lo que era, se fumó dos cigarrillos, para calmar los nervios, mientras que Marisol, abordó el carro y ambos regresaron a la tienda, pero se les olvidaron que no habían hecho las diligencias de la tienda.

En esas andanzas estuvieron los dos meses, hasta que regresó Chi Li, vestida de negro, ya que su padre falleció antes que ella lo viera, pero dejó a la madre, igual enferma, con su otra hija, que reside en Shangai.

Pero los amoríos entre Yin Yao y Marisol continuaron, pero querían ahorrar dinero y no regresaron más a la casa de ocasión, aprovechan cuando Chi Li iba al mercado de abastos y se metían en la recamara de la casa, que está en la parte superior de la tienda.

Una mañana los otros trabajadores estaban en la tienda, Yin Yao y Marisol, dizque haciendo cuentas de las ventas del día anterior y depositar al banco, pero Chi Li tuvo que regresar a casa, porque se le quedó el dinero para comprar mercancías, pero subió por la escalera lateral que conduce a la casa, sin entrar a la tienda, pero para su sorpresa, estaba Marisol desnuda en posición atrevida, viendo hacia arriba y el chinito incursionando por áreas húmedas.

¡Eso fue todo!, Marisol logró vestirse y se mando a perder, por su parte Yin Yao se puso una soga en el cuello y trató de ahorcarse, pero la chinita lo quería vivo para castigarlo como se castiga a los hombres infieles en La China, nada de nalgas, nada de dinero y comer arroz blanco con sal, pero igual lo metieron en un hospital Psiquiátrico, donde se la pasa fumando, pero ruega que no lo saquen de ese lugar, porque Chi Li prometió guindarlo, pero por otra parte, para que otro día respete el matrimonio.