El Rincón de Rosa
- viernes 25 de febrero de 2011 - 12:00 AM
Tengo la sensación de que a mi pareja le gustaría que yo le haga mimos después del sexo, pero a mí solo me apetece dormir ¿por qué me sucede?
Durante el orgasmo, el cerebro libera un flujo de hormonas que provoca el deseo de prolongar el contacto íntimo tanto en hombres como en mujeres. Los chicos, sin embargo, también eyaculan, lo cual les provoca más somnolencia que seguir en la actividad sexual. La eyaculación implica mucha sangre fluyendo hacia los genitales y, consecuentemente, trasladándose después hacia otro lugar, es precisamente ese riego el culpable que los hombres se sientan exhaustos después de hacer el amor. Por eso, tras el sexo, es posible que no estés del todo capacitado para mantener una conversación a corazón abierto o disfrutar de un segundo asalto, pero, aun así, puedes satisfacer la necesidades particulares de tu pareja. Aunque te sienta adormilado, trata de tener contenta a tu pareja. Abrázala, acurrúcala y relájala y así ella se sentirá mucho mejor, si te duermes de una vez ella siente que todo terminó allí.
Muchas veces tardo un poco en eyacular cuando estoy con mi pareja, ¿eso provocaría que ella deje de lubricar?
La mayor parte de las mujeres, a pesar de seguir excitadas, empiezan a ‘perder fuelle’ después de una larga sesión de sexo, especialmente cuando hay un preservativo de por medio. Si el usar preservativos te convierte a un chico de corredor de maratón (por lo que tardas en llegar a la meta), prueba esto: antes de llegar a la penetración, ponte en la mano un poco de lubricante, del que tengas, frótate las manos para calentarlas y estimúlala manualmente. Un masaje en los genitales es buenísimo. Su excitación irá en aumento e, incluso con el preservativo, no tardará mucho en alcanzar el clímax. Tan sólo asegúrate de prestar la debida atención a todas sus zonas erógenas. Porque, según los hombres consultados, a veces las mujeres se concentran tan sólo en el pene y se olvidan, por ejemplo, del escroto.