Presta atención a su lado oscuro
- jueves 02 de febrero de 2012 - 12:00 AM
La mayoría de hombres y mujeres ha escuchado sobre el beso negro y para los que no saben de qué se trata: es el beso que se da en el ano y sus alrededores.
El ano, en las relaciones sexuales, es considerado malo, sucio y hasta asqueroso, pero la verdad es que tiene una gran sensibilidad y si experimentáramos un poco más en esa zona, encontraríamos mucho placer.
Para dar el beso negro hay que prepararse. Tú o tu pareja deberán limpiar el ano con jabón insertando un dedo en el recto, repitiendo esta operación varias veces. Esto puede ser una forma de estimularse y a la vez asegurar que la zona esté completamente limpia.
Deja que tu pareja se relaje y se sienta cómoda con tus exploraciones en su trasero antes de que introduzcas tu lengua en su ano. Masajea la espalda y nalgas, besa y roza la parte anterior de sus muslos.
Lame, chupa y mordisquea con cuidado sus nalgas y la piel alrededor del recto. Lubrica y calienta la zona con tu boca.
El recto, habitualmente se contrae cuando se estimula y luego se expande. Lame ligeramente o toca con la punta de tu lengua el recto y espera su respuesta. Después, los músculos empezarán a relajarse permitiendo una exploración más profunda.
Con la lengua también traza un círculo alrededor del ano o endurécela e intenta penetrar, ligeramente, con ella.