* Posee una buena comunicación para expresar lo que siente y piensa, aunque se esté de acuerdo o no.
* Son firmes. Actúan de la misma manera en la que hablan.
* Son constantes, tienen seguridad en sí mismos, en lo que hacen y no se rinden fácilmente.
¿Qué sucede cuando una empresa o institución no logra empoderar a sus empleados, rayando con ello en lo desleal; cuando no incentiva, cuando no ofrece opciones de crecimiento interno, cuando no tiene en cuenta al personal de las áreas más sensibles, sin menospreciar al resto de las dependencias?
Un empleado a disgusto, frustrado, que no tiene voz ni participación real en el desarrollo de sus funciones, que desempeña sus actividades casi de manera automática, jamás generará un vínculo real con su trabajo; de aquí la posibilidad de renunciar, aunque pase a ocupar un nuevo empleo de menor cuantía.
Para el centro de trabajo, la pérdida de un empleado cualificado representa un coste muy alto que impacta en toda la estructura.
Un gerente, un director, un empresario, ¿desea mitigar la rotación de su personal, mantener equipos de trabajo motivados y alcanzar los objetivos de su organización de la mano de todos sus colaboradores? Primero, fomente la lealtad en su entorno laboral o académico, para lograr que su personal le sea leal.
No dudo que la lealtad de Hachikō y Capitán se debió al cuido, amor, amabilidad y cariño que les fueron proporcionados.
Nota: el presente artículo forma parte del e-book Valores 2, en proceso de elaboración.