- sábado 28 de febrero de 2026 - 12:00 AM
Mi querido lector: esta es una situación mucho más común de lo que el cine o la publicidad nos hacen creer. La diferencia de deseo sexual (o “deseo discrepante”) es un reto clásico en las parejas, y lo primero que debes saber es que no eres “menos hombre” ni estás fallando por tener un ritmo distinto al de un “volcán”. Lo que debes hacer es ampliar el menú. El sexo puede ser un masaje sensual, juegos con las manos, sexo oral o simplemente estar desnudos acariciándose. Si ella tiene mucha energía, tú puedes ser el “director de escena” y usar tus manos, tu boca o juguetes sin necesidad de que tú estés al 100% de potencia física todo el tiempo.
Tener mucho sexo es, en términos generales, sumamente saludable, tanto para el cuerpo como para la mente. No existe una “dosis máxima” universal, ya que lo que es mucho para uno, es poco para otro. El límite real no es una cifra, sino tu bienestar físico. Aquí te detallo algunos beneficios: El sexo es un ejercicio cardiovascular moderado. Ayuda a reducir la presión arterial y mejora la circulación.Durante el acto se libera oxitocina (la hormona del amor) y endorfinas, que actúan como analgésicos naturales y reducen drásticamente los niveles de cortisol (la hormona del estrés).