- viernes 30 de enero de 2026 - 12:00 AM
Querida, lo primero que debes saber es que no le debes una segunda oportunidad a alguien que no supo cuidar la primera. Las ausencias largas también son respuestas, y ocho meses de silencio pesan más que mil palabras bonitas hoy. Tienes todo el derecho a decir que no, sin justificarte de más ni cargar culpas que no te corresponden. A veces, la forma más amorosa de cerrar una historia es siendo honesta, clara y firme, sin dejar puertas entreabiertas que solo confundan más. Puedes decirle algo así: “Lo que tuvimos fue especial, pero ya no estoy en ese lugar emocional. Te deseo lo mejor, pero no quiero retomar la relación. Y recuerda que elegir tu paz no te convierte en villana. El amor no se reanuda como una serie en pausa cuando a la otra persona le conviene.
Es completamente normal que el engaño cierre tu corazón por un tiempo, pero una traición no define al amor, solo define a quien falló. Sanar no es volver a creer en otros primero, sino volver a creer en ti. Cuando tu herida deje de doler, el amor no tocará tu puerta; la abrirás tú, sin miedo y con más fuerza que antes.