Fantasma verde sale en foto
- domingo 08 de julio de 2012 - 12:00 AM
Ignacio Gallardo, un estudiante de Derecho de 21 años, pasaba frente a una antigua mansión en un sector metropolitano de Santiago de Chile el pasado lunes 2 de julio y tomó una foto con el propósito de ponerla en un grupo de amigos de Facebook que rescata el patrimonio arquitectónico.
Aún después de ver la imagen no se percató de que en una ventana del segundo piso aparecía una rara criatura, como viendo hacia el patio, de acuerdo con el reporte que publicaron varios medios chilenos, especialmente el diario popular La Cuarta.
La casona está ubicada en La Florida, ubicada en San José de la Estrella. El joven la tomó a 15 metros de distancia, sin flash , con una cámara digital Sony Carl Zeiss de 7.2 MP.
La casa fue construida en la década de los 40 por el abuelo del diputado chileno Carlos Montes. Luego de que la familia se mudó a otro lugar, sin dar ningún tipo de razones, se usó la mansión para albergar un manicomio. Aún se escuchan las leyendas de terror que supuestamente se vivieron cuando era un lugar para enfermos mentales, dijo una fuente que no quiso ser identificada. Ahora ahí funciona una guardería, administrada por las Hermanas Misioneras Catequistas del Sagrado Corazón.
Pero el día de la foto, Ignacio llegó a su casa, vio cómo quedaron las fotos y hasta se las enseñó a su madre. Fue ella quien tuvo el detalle de reconocer una cosa rara que se asomaba en la ventana.
Por eso, dijo Ignacio, ‘le mandé la foto a un amigo que sabe de fotografía para que limpiara la imagen y al hacerlo sale un demonio verde, eso es un fantasma no cabe duda, si no había nadie. Está en la ventana mirando y es bien feíto. No sé si es hombre o mujer, pero creo que se materializó para la foto’.
Un periodista de La Cuarta fue a entrevistar a las monjas del jardín de infancia. Una de ellas, que se identificó como la hermana Claudia Antal, vive en la casa y está a cargo de la guardería. Ella le comentó al periodista que en los tres años que lleva ahí no ha visto nada, pero las parvularias más veteranas recordaron anécdotas para orinarse de miedo.
Las religiosas aseguraron que en su presencia se cambia la emisora hacia la señal de Radio María, también que hace algunos años goteaba sangre desde el techo y que insistentemente alguien invisible juega a dar botes con unas bolitas de cerámica que usan los niños. ¡Cuando las tías van a ver quién es, no hay nadie!
El diputado Montes contó que habitó la casa desde que nació hasta cuando se independizó en 1967, pero que nunca había escuchado historias de fantasmas asociadas al lugar. ‘Solo recuerdo que un asilo cercano era motivo de inquietud, pero la casa no’, confesó sin miedo el parlamentario socialista.