
- lunes 24 de marzo de 2025 - 12:00 AM
De película. Este ladrón no solo quería joyas de lujo, ¡también decidió probarlas en su dieta! El hombre llegó a una joyería preguntando por un anillo de una súper estrella del Orlando Magic. Los empleados, confiados, lo llevaron a la sala VIP para mostrarle las piezas más exclusivas.
Pero el cliente resultó ser más rápido que una jugada de la NBA: se levantó de golpe, tomó las joyas y salió corriendo. Lo que no contaba era que las cámaras de seguridad estaban jugando en su contra. Detectives rastrearon su vehículo gracias a la matrícula y, usando lectores de placas en la autopista, siguieron su ruta hasta Texas.
Cuando finalmente lo atraparon, el hombre decidió que si no podía lucir las joyas, al menos las haría “desaparecer”. ¿Cómo? Se tragó unos pendientes de diamantes como si fueran caramelos. Ya esposado en la patrulla, tuvo tiempo para reflexionar y lamentarse: “Debí tirarlos por la ventana”.
Ya en la cárcel del condado de Washington, preguntó con toda naturalidad si lo acusarían por lo que tenía en el estómago. Mientras tanto, los médicos tenían un nuevo reto: recuperar las joyas del sistema digestivo de este tragador de lujo. ¡Nada brillante en su plan de escape!