Secuestrador chino pedía 50,000 de rescate para viaje
- domingo 28 de junio de 2020 - 12:00 AM
Jennifer Lau, una niña de 5 años, estudiante del Colegio María Inmaculada, vivió momentos de angustia cuando Lou Yut Lin, un pariente cercano, la mantuvo retenida dentro del baño de su casa; a cambio pedía 50,000 dólares.
El secuestro ocurrió la mañana del 19 de enero de 1984.
Yut Lin, de nacionalidad china, mantuvo a Jennifer de rehén por más de cuatro horas en el baño del apartamento # 1 del edificio 438, ubicado frente al local comercial Guardia y Cia. entre las avenidas Justo Arosemena y Cuba.
Quería 50,000 de rescate
Informes del antiguo Departamento Nacional de Investigaciones (DENI), revelan que Antonio Lau, padre de Jennifer y dueño del Restaurante Gran China, era constantemente asediado por su pariente Lou Yut Lin para que le prestara dinero para viajar a su país natal.
A las 10:00 de la mañana, Yut Lin solicitó a su paisano el dinero por última vez pero Antonio se negó, situación que motivó la furia del chino y aprovechando los lazos familiares llegó a la residencia del padre de la menor, armado con un revólver la tomó y se introdujo con ella en el baño de la habitación.
El furibundo hombre gritaba que no soltaría a la niña si a cambio de su vida Antonio no le entregaba antes la cantidad de 50,000 dólares en efectivo.
Antonio aceptó la demanda de Lou y le contestó que le permitiera ir al banco a buscar el dinero, sin embargo, el empresario avisó a miembros de las Fuerzas de Defensa quienes de inmediato alertaron a la Unidad Especial Antiterrorista (UESAT).
Treinta minutos después Antonio llegó con el dinero para Yut Lin, al tiempo que lo trató de persuadir para que desistiera de su propósito pero no hizo caso y continuó con su decisión de mantener a Jennifer de rehén.
Ramón Trejos, inspector del DENI, recuerda que ‘era desesperante escuchar el llanto de la inocente niña, su nerviosismo era evidente y, nosotros y el comando especial antiterror buscábamos el momento oportuno para entrar en acción para no herir a Jenny', reveló el oficial retirado.
Trejos agregó que ‘jamás la niña pudo imaginarse que un familiar suyo le haría daño'.
‘En medio de una considerable multitud de curiosos, muchos elucubrando versiones inverosímiles e imaginarias, uniformados con camuflaje oscuro y pasamontañas fuertemente armados con ametralladoras Uzi, pistolas y otros pertrechos rodearon el edificio', añadió Vielka García, especialista en explosivos del DENI.
Fin de la pesadilla
Pasado el mediodía Yut Lin no desistía de sus pretensiones, de pronto Antonio acompañado de cuatro unidades de la UESAT entraron al inmueble, derribaron una puerta y se escucharon varios disparos.
‘En principio se dijo a los medios que a Yut Lin lo habían trasladado mortalmente herido en una ambulancia al hospital Santo Tomás, pero lo cierto es que murió en la escena, tres disparos lo impactaron cerca del corazón, pero se hizo como si estuviera herido', reveló Trejos.
Un alto oficial de las Fuerzas de Defensa reveló a El Siglo que Manuel Antonio Noriega tenía como consigna que ningún secuestrador o asesino podría quedar con vida aunque se entregara.