Fue por pollo frito y le dieron 4 balazos

Seis sujetos emboscaron la noche del domingo a dos chicos que caminaban por Plaza Amador, en El Chorrillo, luego los amarraron, amordaza...
  • martes 18 de octubre de 2011 - 12:00 AM

Seis sujetos emboscaron la noche del domingo a dos chicos que caminaban por Plaza Amador, en El Chorrillo, luego los amarraron, amordazaron y les dispararon a quemarropa. Uno de los adolescentes recibió cuatro balazos y falleció en el lugar de los hechos, mientras que el otro muchacho, que se hizo el muerto, resultó herido en la cabeza y se encuentra hospitalizado.

El violento episodio ocurrió pasadas las 10:00 p.m. cuando Orlando Power Ruiz, de 14 años, luego de comprar pollo frito en un restaurante de comida rápida en Calle 12, en compañía de su mejor amigo, también de su misma edad, se dirigía a su casa ubicada en una barraca en El Chorrillo.

En el momento que ambos se acercaban a Plaza Amador, seis sujetos los interceptaron y encañonaron.

EMBOSCADA

‘¿Ustedes son maleantes?’, le preguntó uno de ellos. Orlando le respondió que no, que eran ‘fríos’, término que en el argot del guetto significa ‘que no son maleantes ni pandilleros.

Los sujetos, que están plenamente identificados, amarraron a los pelao’s con el cordón de las zapatillas, les cubrieron el rostro con un trapo, los llevaron a un lugar oscuro y solitario ubicado detrás de una caseta donde los fines de semana residentes del área juegan dominó. Allí los acribillaron.

‘El no merecía morir así, como si fuera un capo’, dijo con tristeza una de las tías de Orlando, conocido como ‘Nando’.

QUERÍA SER FUTBOLISTA

El chico, según sus familiares, que se mostraron indignados por este crimen, soñaba con ser futbolista, pues era seguidor del Real Madrid.

‘A mi hijo le gustaba mucho el fútbol y jugaba en el equipo de Plaza Amador’, dijo Any Ruiz, de 29 años, madre del menor, sosteniendo entre sus manos un ejemplar de una camiseta del Real Madrid que usó ‘Nando’.

Orlando cursaba el segundo año en el colegio Ramoncito, localizado en Paitilla y era el mayor de cuatro hermanos.

‘Mi hijo no era ningún maleante ni pandillero, ni tenía problemas con nadie’, comentó entre llantos Any .

Ella indicó que se encontraba dormida cuando agentes de la Dirección de Investigación Judicial (DIP) se acercaron a avisarle del crimen en la barraca donde reside, ubicada en Calle 21.

‘Yo llevo 23 días en este lugar, pues el edificio donde anteriormente vivía colapsó’, señaló Any, sentada al borde de una cama, acompañada de otros familiares, quienes se encontraban acongojados por la muerte de ‘Nando’.

MUCHACHO ALEGRE

‘Nando’ era un chico bien alegre, muy cariñoso y muy inteligente, ya que fue cuadro de honor en la escuela’, manifestó una de sus abuelas, que prefirió no identificarse.

‘Lo único que yo pido es que se haga justicia y se llegue hasta las últimas consecuencias y se castigue a los culpables’, expresó con pesar Any Ruiz entre llantos.