Lo aventaron con un balazo en las puertas de la Policlínica J.J. Vallarino y murió

Tras una persecución el conductor del vehículo fue detenido en el sector de La Riviera

La madrugada del miércoles dejó de ser rutinaria para el personal de turno en la Policlínica J.J. Vallarino, en Juan Díaz.

Desde un vehículo un sujeto llegó y lanzó al pavimento un joven herido como si se tratara de un perro e inmediatamente se dio a la fuga.

El joven abandonado fue identificado como Eibar Johan Cedeño Guerra, de apenas 19 años.

Al ser ingresado por los camilleros, los médicos notaron una herida de proyectil de arma de fuego en su mano derecha, con orificio de entrada y salida.

Aunque inicialmente la lesión parecía no ser letal, la condición de Cedeño se complicó rápidamente. Minutos después de su llegada, los médicos dictaminaron su fallecimiento.

Eibar no era un desconocido para las autoridades. Fuentes policiales confirmaron que, a su corta edad, el joven ya arrastraba un historial delictivo. En su hoja de vida reposaban denuncias por: violencia doméstica; agresión con arma blanca contra un vecino, ataque con cuchillo contra una unidad de la Policía Nacional.

Tras el reporte del vehículo que huyó de la policlínica, la Policía Nacional activó un operativo de cierre de vías.

La persecución terminó en el sector de La Riviera, donde las patrullas lograron acorralar e interceptar el automóvil sospechoso. El conductor fue aprehendido en el lugar y puesto bajo custodia del Ministerio Público.

Las autoridades judiciales intentan ahora armar el rompecabezas del hecho violento : ¿Fue un ajuste de cuentas? ¿Dónde ocurrió el disparo original?

Por ahora, el detenido es la pieza clave para entender por qué Eibar Cedeño terminó sus días arrojado frente a un hospital que no pudo salvarlo.