Una llamada llevó a Carlos a la muerte

Los familiares del taxista Carlos Antonio Alvarado, residentes en el sector de la Nueve de Enero, en San Miguelito, intentan llenar el v...
  • sábado 26 de noviembre de 2011 - 12:00 AM

Los familiares del taxista Carlos Antonio Alvarado, residentes en el sector de la Nueve de Enero, en San Miguelito, intentan llenar el vacío de sus corazones, diez días después de su homicidio, luego de que recibiera 17 disparos mientras conducía su vehículo por La Providencia, Don Bosco.

Ricauter Alvarado, padre del taxista, quien junto a su esposa, Luz Alvarado, tienen 20 años de asistir a la iglesia La Fe, en San Miguelito, describió a su hijo como un hombre de carácter, pero que, sobre todo, era muy amigable y se relacionaba con todos.

INTERROGANTES

El duro golpe que ha recibido esta familia, no solo les deja un gran dolor, sino un gran número de interrogantes acerca de por qué mataron a su pariente, si él era un hombre tranquilo.

EL ENCUENTRO

El día de la desgracia, Yahaira Prestán y su esposo, Carlos, habían acordado que él la pasaría a buscar cuando culminara su trabajo en el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), donde trabajaba desde tres meses atrás.

Marcada la hora de salida, Carlos llamó a sus padres para comunicarles que ya había salido de laborar, pero que antes de ir a su casa, llevaría a su esposa y a su bebé de siete meses, Bárbara Caridad Alvarado, a realizar algunas compras. Después de un breve saludo, la pareja emprendió junta el recorrido para hacer las diligencias, que iniciaron con la compra de pañales desechables y otros artículos que necesitaba la pequeña Bárbara.

LA LLAMADA

Mientras transcurrían los minutos, continuaron su viaje de regreso, que iba a ser interrumpido por una llamada que recibió su esposo.

Se trataba de una mujer que, aparentemente, lo conocía y que lo había citado para encontrarse en el sector de La Providencia, en Don Bosco. Su esposa no preguntó por la llamada y prefirió guardar silencio, para evitar conflictos.

Tras atender la sospechosa llamada, Carlos prefirió llevar Yahaira y a Bárbara hasta su residencia en el sector de Las Acacias, para luego reunirse con la mujer que lo había citado, convirtiéndose esta en la última vez que su esposa lo verían con vida.

SUS PASIONES

Carlos Alvarado fue descrito por sus familiares como un hombre que no se sentaba a esperar que las cosas le llegaran a sus manos, al contrario, le gustaba estar trabajando y andar bien vestido y planchado.

‘Él tenía seis pares de zapatillas. Yo le decía para qué tantos zapatos si tú solamente tienes dos pies. Para qué quieres tanto’, eran las frases alegres con las que Ricauter Alvarado le encantaba molestar a su hijo.

ANTECEDENTES

Anterior a la llamada que lo condujo a la muerte, su familia expresó que el único incidente que escucharon, hace cuatro meses, fue que en una noche de tragos mantuvo una discusión con un sujeto. El hombre, que también era taxista, lo amenazó diciendo que iba a cargar su AK-47 en su taxi para arreglar ese problema.

Caroline Alvarado, de 11 años, Carlos Alvarado, de 7 años, y Bárbara Caridad Alvarado, de siete meses, todos hijos de Carlos, pasarán su primera Navidad sin su padre.

‘Yo no amenazo a nadie, pero hoy yo lloro por mi hijo, mañana llorarán ellos, no guardo rencor, que Dios haga su justicia divina. Exijo justicia y que se investigue la muerte de mi hijo’, fueron las palabras finales de Luz Alvarado, madre de Carlos Antonio Alvarado.