‘Javi’ murió arrollado

‘ La muerte de mi hijo me tomó de sorpresa’, dijo llorando Olga Edith Rodríguez, de 44 años, madre de Javier Enrique Castillo Rodríguez,...
  • martes 29 de marzo de 2011 - 12:00 AM

‘ La muerte de mi hijo me tomó de sorpresa’, dijo llorando Olga Edith Rodríguez, de 44 años, madre de Javier Enrique Castillo Rodríguez, quien perdiera la vida al ser atropellado por un auto pick up en el Corredor Norte la mañana del pasado viernes.

El fatal accidente ocurrió aproximadamente a las 5:45 a.m. cuando ‘Javi’, como llamaban a Javier Enrique, caminaba junto a sus tres hermanitos por la orilla de la carretera en la vía rápida, rumbo a la escuela Octavio Méndez Pereira, ubicada en Santa María, Betania, luego de salir de su casa en Mocambo Abajo, San Miguelito.

Iban caminando, cuando repentinamente el vehículo conducido por el estadounidense Adan Yacob, de 31 años, se salió de la vía y arrolló violentamente a ‘Javi’, quien murió en el lugar de los hechos. Sus tres hermanos menores de 7, 8 y 10 años, respectivamente, se salvaron milagrosamente de la muerte.

Ocurrido el accidente, el extranjero se bajó del auto y les dio persecución a los tres niños para que no avisaran del accidente a la Policía, según narraron testigos. Incluso, un vecino de ‘Javi’, quien presenció la tragedia, también fue amenazado por el estadounidense.

El hombre logró escapar y llegó hasta la garita cercana del Corredor Norte y le informó a la unidad policial lo que había ocurrido.

‘Yo no lo vi’, alegó el gringo a la Policía de Tránsito luego de ser retenido.

‘Mi hermano todas las mañanas llevaba a la escuela a mis hermanitos’, comentó Alexander Correoso, de 17 años.

‘Javi’, según sus familiares, tenía seis meses de trabajar en la empresa Bonlac, ubicada en la vía Tocumen, su horario de entrada era al mediodía, por lo que tenía oportunidad de acompañar a sus hermanos al colegio.

‘Nunca en mi vida me había pasado esto. Yo sé que todos moriremos, pero mi hijo no se merecía esta muerte’, expresó en medio del llanto, Olga Edith.

La mujer describió al mayor de sus nueve hijos como un joven trabajador y que era el sustento de la casa.

Edith solicitó a las autoridades justicia y que se castigue al extranjero que lo atropelló, porque supuestamente pagó una fianza de 5 mil dólares y está libre.