Erzebet Báthory: La condesa sanguinaria
- domingo 09 de mayo de 2021 - 12:13 AM
El nombre de Erzebet Báthory estará siempre ligado a los despiadados asesinos en serie que han existido en el mundo.
Se dice que durante 10 años asesinó a más de 650 personas y que practicaba la brujería y la magia negra.
Lo cierto es que esta condesa nacida en Hungría el 7 de agosto de 1560, pasó a ser uno de los personajes más oscuros y sanguinarios de la historia.
¿Quién fue Erzebet Báthory?
Erzebet(Isabel) nació en el castillo de Cachtice y era hija de los condes Ana y Jorge Báthory, que eran primos. Nació dentro de una de las familias más antiguas y poderosas de Hungría.
Entre sus parientes habían personajes importantes y extravagantes, uno de ellos fue el conde Vlad Tepes, el empalador, que después sería conocido como el conde Drácula.
Según su biografía, Erzebet era una niña muy inteligente, formada en política, ciencias y artes. Le gustaba la astronomía y la alquimia. También hablaba 4 idiomas, entre ellas el húngaro, latín y alemán.
La agente decía que era muy hermosa y delicada.
Erzebet, sin embargo, tenía su lado oscuro, era presa de unos intensos ataques de rabia que muchos creen que se debía a que padecía de epilepsia.
Parece que a los 11 años de edad se comprometió con un hombre aristocrático de 26 años.
A los 13 años quedó embarazada de uno de sus sirvientes y cuando sus padres se enteraron de esa situación, la mandaron a encerrar en una fortaleza remota donde dio luz a su hijo.
Años más tarde se casó con su prometido, conocido como ‘El caballero negro de Hungría', porque se pasaba el mayor tiempo en los campos de batalla y no le dedicaba el tiempo a su mujer.
Antes esta situación Erzebet empezó a sentirse sola y abandonada y comenzó a interesarse por el esoterismo y la brujería.
Fue precisamente en esa época que la condesa comenzó a practicar algunas técnicas de tortura, la mayoría con sus criados, a quienes disfrutaba verlos sufrir.
Se cuenta que le introducía agujas bajo las uñas, los tiraba en la nieve e incluso los sumergía en agua fría para verlos morir congelados.
Crímenes atroces
Sus crímenes atroces se desataron en enero de 1604, tras morir su esposo de una súbita enfermedad.
Lo primero que hizo Erzebet fue echar del castillo a su suegra, a quien siempre había odiado y enterró en el sótanos a los sirvientes que le habían sido fiel.
A una de las criadas de la suegra, que hablaba mucho, le mandó a coser la boca, a otras las quemó vivas o las obligaba sentarse en una parrillada caliente por varias horas.
Cuentan que un día una de las sirvientes que la estaba peinando le jaló el cabello sin querer y la condesa se llenó de rabia y la agarró a golpes.
La sangre salpicó su rostro y la condesa se sintió hermosa con esas gotas en la cara, por lo que mandó a que le cortaran las venas y el cuello a su víctima.
Luego llenó la bañera con la sangre de la sirvienta y se sumergió en ella para fortalecer su belleza y juventud.
En otra ocasión saltó sobre una joven que la cuidaba, le arrancó la oreja y le clavó los dientes en el pecho.
Los rumores de que algo espeluznante sucedía dentro del castillo comenzaron a regarse en todo el pueblo.
Algunos cadáveres fueron descubiertos por los aldeanos en un campo cercano al castillo, por lo que uno de los primos de Erzbet, en 1610, acompañado por varios hombres, ingresaron al castillo para ver qué estaba ocurriendo.
Cuando entraron lo primero que vieron fue a una de las criadas tendida en el piso agonizante, tenía los huesos fracturados.
Dentro del castillo también encontraron a una muchacha desangrándose con el cuerpo lleno de agujeros. También hallaron una docena de mujeres torturadas. Y cadáveres alrededor del castillo. A Erzebet la encontraron practicando una de sus rituales de sangre.
La condesa fue detenida y llevada a prisión, pero nunca fue ajusticiada. Fue encerrada en una celda oscura hasta que murió en 1614.