Se echaron a ‘Pimienta’
- martes 28 de junio de 2011 - 12:00 AM
Un muerto y cinco baleados fue el saldo de un tiroteo que se registró la madrugada de ayer, lunes, en un bar clandestino, ubicado en la calle T de Veranillo, San Miguelito.
La víctima, identificada como Javier Enrique Lindo Small, de 25 años, conocido como ‘Pimienta’, fue ultimado a tiros por dos sujetos mientras se encontraba en el bar Winner a eso de las 12:00 a.m.
‘Pimienta’, según fuentes policiales, quien mantenía 22 orificios de bala en diversas partes del cuerpo, murió en el lugar de los hechos.
Los otros afectados durante el tiroteo en el bar fueron Karina Morales, de 23 años, quien recibió un balazo en el talón del pie izquierdo; Justin de la Cruz Montenegro, de 23 años, fue alcanzado por un proyectil en el glúteo derecho; Cinthia Franco, de 30 años, baleada en el glúteo izquierdo; César Garay, de 21 años, herido en el glúteo derecho y rodilla izquierda, además de Milixa del Carmen William, de 28 años, afectada en la pierna izquierda.
Los heridos fueron trasladados al Hospital San Miguel Arcángel, en San Miguelito, y posteriormente fueron remitidos al cuarto de urgencias del Hospital Santo Tomás.
Según versiones de testigos, los sujetos apodados ‘Mamavole’ y ‘Pichón’, integrantes de una banda que opera en el sector, se bajaron de un sedán gris, ingresaron al local y abrieron fuego contra los allí presente, especialmente sobre ‘Pimienta’. Una vez concretado el ataque, se subieron al auto y huyeron.
La víctima residía cerca del bar y quienes lo conocieron, señalaron que era un joven que se ganaba la vida realizando trabajos de construcción. Incluso, ayer, domingo, horas antes de que lo asesinaran, estuvo trabajando todo el día movilizando a las personas que participaban en las elecciones para escoger a los convencionales del partido arnulfista.
‘La verdad es que no sé por qué lo mataron’, expresó Luis Torres, con quien ‘Pimienta’ trabajó el domingo.
Torres dijo que era un joven dedicado al deporte.
La madre de Javier, Cinthia Lindo, dijo desconocer por qué acabaron con la vida de su hijo y que muchas veces le advirtió que no se metiera a ese bar.
‘Fue una ráfaga de balas. Yo estaba en mi casa y escuché clarito las detonaciones. Yo perdono a los que mataron a mi hijo. ¡Dios los bendiga!’, expresó la mujer.
En horas de la tarde del lunes, el alcalde de San Miguelito, Héctor Valdés Carrasquilla, procedió a cerrar el local que se encontraba operando de forma clandestina cerca de una escuela, una iglesia y de un centro de salud.
‘Se van a aplicar multas a aquellos que estén abriendo este tipo de negocios ilegales en plena vía pública y que permiten entrada de menores. Les va a caer todo el peso de la ley’, manifestó Carrasquilla.
La Dirección de Investigación Judicial inició las investigaciones de este homicidio para tratar de determinar el móvil, que aparentemente parece indicar que fue por rivalidades entre pandillas.