Cuereado en Tocumen

Un hombre que la noche del miércoles se bajó de un auto negro le propinó tres balazos en el abdomen a Roldán Vásquez Corpus, de 32 años,...
  • viernes 30 de diciembre de 2011 - 12:00 AM

Un hombre que la noche del miércoles se bajó de un auto negro le propinó tres balazos en el abdomen a Roldán Vásquez Corpus, de 32 años, ocasionándole la muerte.

El occiso, según un testigo, se encontraba solo, parado en una vereda ubicada en el sector de Las Palmitas, en Brisas del Río, Tocumen, cuando fue sorprendido por su homicida.

Roldán, al ver a su atacante, intentó salir corriendo, pero su agresor logró balearlo y luego se escapó.

‘Se oyeron varios cuetazos, un taxi que estaba estacionado frente a la vereda fue impactado’, relató un hombre de baja estatura y con varios tatuajes dibujados en los brazos.

Roldán, tras ser herido, fue auxiliado por su hermano Cristhian Vásquez, quien lo montó en un auto y lo trasladó al cuarto de urgencia del Hospital Regional Docente 24 de Diciembre, adonde llegó casi sin signos vitales. Minutos después, los médicos dictaminaron la muerte de Roldán.

Su hermano Cristhian, al ser abordado por El Siglo , aseguró desconocer por qué asesinaron a Roldán. Solo se limitó a decir que este había salido a buscar unos discos compactos a la casa de un amigo que reside cerca de la vereda donde lo balearon.

Luego lo vio venir hacia él corriendo y gritando que lo habían herido de bala.

El joven dijo desconocer el móvil del crimen, pues su hermano no había recibido ningún tipo de amenaza.

El hombre asesinado vivía en unos cuartos de alquiler con su mujer y tres hijos. Tenía solo seis meses de haberse mudado allí, proveniente del sector de Las Mañanitas.

Además, hace poco había dejado de trabajar en una constructora localizada en Paitilla.

LA PELEA ANTES DE MORIR

Residentes del área comentaron que hace aproximadamente un mes, Roldán tuvo una riña con un sujeto, donde salieron a relucir armas blanca.

Inquilinos del inmueble donde residía el difunto se negaron a hablar sobre lo sucedido, solo comentaron que veían pasar a Roldán y lo saludaban.