Colón llega a 63 homicidios tras asesinato de joven de 19 años

Leonardo Medina tenía 19 años, trabajaba en el sector comercial y era integrante de una banda independiente en la costa atlántica
  • viernes 14 de agosto de 2026 - 12:56 PM

La tarde del jueves 13 de agosto, Colón volvió a quedar marcada por la violencia. Esta vez, la víctima fue Leonardo Medina Herrera, un joven de apenas 19 años que se encontraba en el área de calle 6 y 7, avenida Bolívar, cuando fue atacado con arma de fuego.

La alerta llegó a las autoridades alrededor de las 6:10 de la tarde, luego de que residentes reportaran detonaciones. Al llegar al lugar, las unidades policiales encontraron a Medina Herrera tendido sobre el pavimento y con una herida de proyectil en el tórax.

El joven fue trasladado al cuarto de urgencias del Hospital Manuel Amador Guerrero. Sin embargo, los médicos de turno confirmaron posteriormente que no mantenía signos vitales.

El parte policial señala que Medina Herrera habría sido sorprendido por un sujeto desconocido, quien, sin mediar palabra, le ocasionó la herida y escapó. Hasta ahora no hay una persona aprehendida y tampoco se ha establecido oficialmente el móvil del homicidio.

La Policía Nacional desplegó un operativo en el área y coordinó las diligencias con la Fiscalía de Homicidio. Criminalística quedó a cargo de la recolección de indicios y evidencias que puedan ayudar a reconstruir los últimos minutos de vida del joven y establecer quién estuvo detrás del ataque.

Pero detrás del número de una nueva víctima hay también una historia personal. De acuerdo con publicaciones de familiares, amigos y allegados, Leonardo era un joven trabajador. Fuentes allegadas al joven indicaron que laboraba en una cadena de tiendas vinculada a la comercialización de productos de cuidado personal, belleza, higiene y bienestar del hogar.

En redes sociales, familiares y conocidos lo describieron como una persona trabajadora, respetuosa y de trato amable. Varias publicaciones señalan además que formaba parte de la Banda Internacional del Reino, agrupación originaria de Colón, donde se desempeñaba como escolta. La organización expresó públicamente su pesar por la pérdida de uno de sus integrantes y destacó su disciplina y entrega.

Los mensajes publicados después de su muerte muestran el impacto que tuvo el crimen entre sus allegados. Su madre, Sulmiretzy Peña, lamentó la pérdida y aseguró que su hijo no era una persona problemática. Otros familiares lo recordaron como un joven que tenía sueños y metas y que trabajaba para salir adelante.

“Muy trabajador, respetuoso siempre con su bella sonrisa”, escribió uno de sus allegados en redes sociales. Otros mensajes reflejaron el desconcierto de quienes habían compartido con él pocas horas antes de su muerte.

La muerte de Medina Herrera se produce además en medio de una nueva escalada de homicidios en la provincia. Con este caso, Colón suma tres asesinatos reportados en agosto: el 2 de agosto murió Alejandro del Cid, de 47 años, tras recibir un disparo en la cabeza; el 7 de agosto fue asesinado Blas Quirós, de 42 años, en Puerto Pilón; y el 13 de agosto murió Medina Herrera.

De acuerdo con las cifras suministradas para este recuento, entre enero y julio se contabilizaron 60 homicidios en Colón. Con los tres casos registrados en agosto, el acumulado asciende a 63 crímenes en lo que va de 2026.

A nivel nacional, las estadísticas del Ministerio Público citadas para este periodo registran 351 homicidios entre enero y julio, incluidos 50 durante julio. Panamá concentraba 153 casos y San Miguelito 70, mientras Colón acumulaba 60 y se ubicaba entre las áreas con mayor cantidad de muertes violentas.

En agosto, según el conteo que maneja El Siglo, se han registrado 22 homicidios en todo el país hasta el momento, tres de ellos en Colón. Es decir, casi uno de cada siete homicidios registrados en agosto corresponde a la provincia de Colón.

El asesinato de Leonardo ocurre en una ciudad donde la violencia no solo se mide en estadísticas. Para su familia, el número 63 representa a un joven que salió a trabajar y no regresó a casa. Para los investigadores, representa una nueva escena que deberá ser reconstruida para determinar quién disparó, por qué lo hizo y si existieron personas que ayudaron a planificar o ejecutar el ataque.

Las autoridades mantienen abierta la investigación. Por ahora, el agresor continúa sin ser aprehendido y el móvil permanece sin esclarecer.