‘Chanito’ no llegó a su nave
- lunes 28 de mayo de 2012 - 12:00 AM
Cuando las balas dejaron de zumbar en la vía principal de El Valle de Urracá, en San Miguelito, en el pavimento quedó tendido e inerte Luis Ángel Ariza, de 29 años. Tenía más de 14 balazos en el cuerpo.
‘Chanito’, como le decían a Luis, había ido a visitar la noche del sábado a uno de sus hijos, quien reside con su excónyuge en el mencionado sector. Sus asesinos lo sorprendieron y lo acribillaron justo cuando Luis se disponía a abrir la puerta de su auto, un Nissan Almera blanco, para dirigirse a su casa, ubicada en Cerro Batea, donde residía con su actual pareja y uno de sus hijos. Los homicidas, tras cometer el crimen, huyeron a pie del lugar y se perdieron por una vereda.
Gravemente herido, ‘Chanito’ dio unos pasos y se desplomó en la calle. Allí la Policía lo halló muerto a las 2:00 de la madrugada del domingo.
‘Nadie tiene derecho a quitarle la vida de esa forma a nadie’, aseveró Rosalía Bram, abuela de Luis, sentada en el portal de su residencia en el sector de El Vallecito, en El Valle de Urracá.
En esa vivienda, parientes y amigos de la víctima se congregaron la mañana del domingo para llorar y recordar al joven asesinado a quien describieron como muy alegre.
Luis, según su abuela, fue policía durante cinco años, pero se salió de esa institución por problemas que no quiso especificar. El difunto tenía un mes de trabajar en el proyecto de construcción del Metro como ayudante general.
‘Él era un hombre que estaba siempre alegre, era muy trabajador, tenía sus pros y sus contras como todo el mundo, pero era muy trabajador’, comentó Rosalía.
Ayer, Luis no fue a trabajar, estaba libre y aprovechó su día de asueto para ir a visitar a su hijo.
‘Yo quiero que este crimen se aclare y que se castigue al culpable’, dijo con tristeza Rosalía.