Baño de sangre en mayo, 44 fueron asesinados
- jueves 01 de junio de 2023 - 12:00 AM
Mayo ha dejado en el país un sin sabor por las muertes de inocentes que han sido víctimas de la violencia que se vive en el país. En total, hasta el día de ayer, este medio contabilizó la pérdida de 44 vidas en hechos de homicidios.
Una de ellas fue la pequeña Luz Tireth Grant Harrigan, de 3 años de edad, quien en medio de una actividad deportiva fue herida de bala por dos sujetos que sin mediar palabras sacaron armas y dispararon contra la multitud.
Por este hecho un adolescente de 16 años se mantiene detenido provisionalmente por el delito de homicidio y tentativa de homicidio, mientras que un adulto será llevado en las próximas horas ante un juez de garantías.
Un 92% de las víctimas de homicidios de este año han sido del sexo masculino, mientras que un 7% femeninas y un 1% que se desconoce.
Aproximadamente, el 78% de los asesinatos fueron cometidos con armas de fuego, un 10% con arma blanca, un 4% con objeto contundente, un 2% por asfixia mecánica.
El rango de edad de la mayor cantidad de víctimas oscila entre los 18 a los 34 años y la mayor cantidad de crímenes son atribuidos al crimen organizado, rencillas entre bandas por territorio y control de la droga, han indicado autoridades.
Resumen
El primer crimen de mayo fue el de Abraham Eliel Jaén Córdoba, de 28 años, quien murió a manos de su mujer en una vivienda ubicada en calle 15, Bello Horizonte, en el corregimiento de Juan Díaz.
El crimen ocurrió tras una fuerte discusión, en donde la dama, de 22 años le disparó en el pecho a su marido, ocasionándole la muerte.
Esa misma noche se cometieron dos crímenes más. Ambos en el distrito de San Miguelito.
Otro caso en donde una víctima inocente perdió la vida fue el de la dominicana Margarita Jiménez, de 65 años, quien fue asesinada en su casa en la provincia de Colón. Pistoleros iban por un sujeto, pero como no lo encontraron, mataron a la señora e hirieron a otras tres personas más.
La madrugada del 10 de mayo Luis Eduardo Santamaría, de 48 años, fue ajusticiado cuando se iba a montar a su auto que se encontraba estacionado frente a un local en Betania.
Santamaría acababa de salir de un evento bailable en Los Bohíos Alegres, ubicado en Vista Hermosa.
El domingo 14 de mayo tras una fuerte discusión un hombre identificado como Starki Pérez, de 33 años, de nacionalidad venezolana, fue asesinado por su cónyuge.
Este hecho ocurrió en la barriada San Gabriel en el corregimiento Juan Demóstenes Arosemena en Arraiján. De acuerdo a información oficial la víctima maltrataba a su pareja y la había amenazado de muerte, por lo cual la dama se defendió y terminó cortándole el cuello.
La noche del lunes 22 de mayo fue asesinado de un balazo en el pecho Juan Temporo Domínguez Rivas, de 37 años de edad.
El crimen se dio en calle Q, corregimiento de Calidonia, en Curundú.
Criminalidad
La Unidad de Homicidios de Panamá, San Miguelito, Colón y Panamá Oeste es la que refleja mayor cantidad de crímenes cada año.
El director General de la Policía Nacional John Dornheim ha indicado que en los últimos meses se han dado varios hechos delictivos por la desintegración de varias bandas delincuenciales y los homicidios se han dado entre grupos de áreas muy cercanas donde reside la víctima y el victimario lo que determinan los resultados de estos operativos.
Agregó que se han realizado varios operativos en el distrito de San Miguelito y la provincia de Colón, tomando el control de la situación y han disminuido estos hechos delictivos.
Factores criminógenos
Marcos Álvarez explicó que el aumento de un 80 % de los homicidios en Panamá en 2023 en relación al 2022, sobre todo en áreas antes consideradas como seguras indica que hay tres factores criminógenos que están en una constante permanente evolución como negocio y estilo de vida.
Primero que somos una sociedad dominada por la violencia hacia la integridad física, la dignidad humana y la vida.
‘Los panameños son impulsados de manera irracional a vivir en la tríada del crimen, que se caracteriza por tres emociones rectoras: ira, miedo y frustración; emociones que se disparan ante cualquier mínimo factor estresante de la vida diaria, entre ellos crisis intrafamiliares, celos maritales y la escases de lo mínimo esencial para sobrevivir', sostuvo.
Segundo, una población con núcleos familiares cada vez más disfuncionales o desestructuradas (sin educación y sin expectativas de obtener empleo aunque se gradúen del sistema educativo. Aunado a esto la alta tasa de fracasos y la deserción escolar.
‘Los menores de edad que nacen en riesgo social y viven en conflicto con la ley, son vulnerables a ser captados por las pandillas y el crimen organizado para la venta y tráfico de drogas de donde se desprenden guerras entre delincuentes', manifestó Álvarez.
Y por último, un tráfico de armas ilegal que viene operando desde antes de la pandemia, aun cuando la compra de armas estaba vetada, alguien es este país está armando a los delincuentes de cuello blanco que usan a los menores de edad como sicarios o asesinos a sueldos.