¡Van los desfiles! Gobierno les da luz verde en medio de las secuelas del sismo
- miércoles 21 de octubre de 2026 - 12:00 AM
¡La patria no se queda sin desfile! El ministro de Educación, Ventura Vega, defendió las celebraciones del 3 y 4 de noviembre y confirmó que se realizarán, en medio de un debate que mantiene a Panamá dividido entre quienes consideran que no hay nada que celebrar tras el terremoto y quienes creen que el país no puede paralizarse por la tragedia.
Durante una conferencia, Vega aseguró que las regiones educativas podrán organizar sus actividades de acuerdo con sus posibilidades y con medidas para garantizar la seguridad de los participantes y del público. En la capital se contemplan las rutas tradicionales, incluida la que pasa cerca de la Presidencia de la República y la de vía España, como ocurrió el año pasado.
“Es un honor a nuestra bandera y al patriotismo, el sentido por el cual se levantan las naciones ante las adversidades”, expresó el ministro, quien invitó a los ciudadanos, estudiantes y padres de familia a participar en los actos patrios.
Sin embargo, Vega aclaró que la organización de otras actividades patrióticas durante noviembre dependerá de las autoridades locales. Como ejemplo, mencionó a Colón, donde la decisión sobre las celebraciones corresponderá al alcalde.
Pero en las redes sociales, la discusión está que arde. En un sondeo publicado por El Siglo, cerca del 50% de los comentarios está en contra de los desfiles, alrededor del 45% los apoya y un 5% mantiene una posición indecisa. Las cifras reflejan las opiniones de los lectores que participaron en la consulta.
“¿Qué hay que celebrar?”, cuestionan quienes piden suspender las festividades y concentrar los esfuerzos en las familias que perdieron sus viviendas o todavía enfrentan las consecuencias del terremoto del 9 de octubre. Para este grupo, la prioridad debe ser la solidaridad con los damnificados.
Del otro lado, vendedores ambulantes, comerciantes, artesanos, sastres, costureras, padres de familia y agrupaciones musicales defienden los desfiles. Argumentan que detrás de cada banda, uniforme y vestido hay inversión, trabajo y hogares que esperan ingresos de las actividades patrias.
“¿Y por qué solo los desfiles?”, es otra pregunta que calienta el debate. Algunos usuarios cuestionan que se plantee suspender las celebraciones mientras bares y discotecas continúan funcionando. Otros proponen una salida intermedia: permitir los desfiles en las zonas menos afectadas y suspenderlos en las comunidades golpeadas por el terremoto.
La polémica también llegó a la Presidencia. El pasado 16 de octubre, el presidente José Raúl Mulino confirmó la suspensión de las dianas del 3 de noviembre en la Presidencia y expresó: “¡No hay nada que celebrar!”, en referencia a la tragedia que sacudió al país. En ese momento, la realización de los desfiles se mantenía bajo evaluación y análisis del Consejo de Gabinete.
En el interior del país, varias comunidades tomaron otro camino. Las Tablas y Montijo anunciaron la suspensión de sus festividades patrias, mientras que la Alcaldía de Natá canceló el desfile cívico del 5 de noviembre. En Juan Díaz y San Miguelito, el desfile del 10 de noviembre será reemplazado por una caravana de ayuda humanitaria para apoyar a las familias afectadas por el terremoto. Así, mientras unos se preparan para desfilar, otros apuestan por cambiar los tambores por solidaridad.