- lunes 28 de septiembre de 2026 - 12:00 AM
Desayunar, almorzar y cenar se está convirtiendo en un reto para muchos hogares panameños. La falta de dinero para comprar alimentos está obligando a algunas familias a reducir sus comidas, mientras el precio del arroz, uno de los productos básicos de la mesa, sigue bajo presión.
“Se hace desayuno y solo se hace una sola comida”, contó Kely Matos, residente de Vacamonte, quien aseguró que el aumento del precio del arroz se siente cada vez más en el bolsillo.
Y los números pintan un panorama preocupante. El 47 % de los hogares afirmó que durante el último mes comió menos de tres veces al día por falta de dinero para comprar alimentos, según el Estudio de Percepción Ciudadana sobre Calidad de Vida de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP) y el observatorio Panamá, ¡Cuéntame!
La situación es más marcada entre los hogares de menor nivel socioeconómico, donde el porcentaje llega al 51 %. En las comarcas indígenas alcanza el 74 %, mientras que fuera del área metropolitana llega al 53 %, frente al 42 % dentro de esta zona.
El arroz también está subiendo de precio. Para Matos, conseguirlo a un costo que permita rendir el presupuesto se ha convertido en una carrera contra el reloj. Las agroferias del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) representan una alternativa, pero tienen fechas y horarios específicos, por lo que toca madrugar y hacer filas para conseguir las 25 libras a $5.
En los supermercados, según consumidores consultados, el precio es mayor. “El arroz que cuesta menos de $3 está demasiado feo”, expresó la ciudadana María Olivar, quien pidió a la Acodeco supervisar la calidad de este producto.
En Panamá, el consumo anual per cápita de arroz blanco se calcula en unas 154.32 libras, uno de los consumos más altos del mundo.
Pedro Acosta, presidente de la Unión Nacional de Consumidores y Usuarios de la República de Panamá (Uncurepa), recomendó a los consumidores alternar el arroz con otros carbohidratos ante el incremento de los costos.
Mientras tanto, el economista Raúl Moreira también cuestionó el impacto que está teniendo el costo de los alimentos en los hogares. A su juicio, las largas filas en las ferias libres del IMA reflejan la presión que enfrentan las familias para conseguir productos a menor precio.
“Casi la mitad de la población del país come menos de tres veces al día”, sostuvo Moreira, al relacionar esta realidad con los ingresos insuficientes de muchos hogares.
El consultor René Quevedo señaló tres factores que, según su análisis, están presionando el costo del arroz: el aumento de los costos operativos por el combustible, el encarecimiento de fertilizantes como el nitrógeno y el fósforo, y los efectos del fenómeno de El Niño sobre la producción.
Quevedo también argumentó que las condiciones climáticas, como El Niño, están impactando la producción agrícola.
Esta situación también ha sido planteada por los propios productores, quienes han manifestado afectaciones por El Niño, las plagas y el aumento del costo del combustible, factores que elevan los costos de producción.
Desayunar, almorzar y cenar se está convirtiendo en un reto para muchos hogares panameños. La falta de dinero para comprar alimentos está obligando a algunas familias a reducir sus comidas, mientras el precio del arroz, uno de los productos básicos de la mesa, sigue bajo presión.
“Se hace desayuno y solo se hace una sola comida”, contó Kely Matos, residente de Vacamonte, quien aseguró que el aumento del precio del arroz se siente cada vez más en el bolsillo.
Y los números pintan un panorama preocupante. El 47 % de los hogares afirmó que durante el último mes comió menos de tres veces al día por falta de dinero para comprar alimentos, según el Estudio de Percepción Ciudadana sobre Calidad de Vida de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP) y el observatorio Panamá, ¡Cuéntame!
La situación es más marcada entre los hogares de menor nivel socioeconómico, donde el porcentaje llega al 51 %. En las comarcas indígenas alcanza el 74 %, mientras que fuera del área metropolitana llega al 53 %, frente al 42 % dentro de esta zona.
El arroz también está subiendo de precio. Para Matos, conseguirlo a un costo que permita rendir el presupuesto se ha convertido en una carrera contra el reloj. Las agroferias del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) representan una alternativa, pero tienen fechas y horarios específicos, por lo que toca madrugar y hacer filas para conseguir las 25 libras a $5.
En los supermercados, según consumidores consultados, el precio es mayor. “El arroz que cuesta menos de $3 está demasiado feo”, expresó la ciudadana María Olivar, quien pidió a la Acodeco supervisar la calidad de este producto.
En Panamá, el consumo anual per cápita de arroz blanco se calcula en unas 154.32 libras, uno de los consumos más altos del mundo.
A buscar alternativas
Pedro Acosta, presidente de la Unión Nacional de Consumidores y Usuarios de la República de Panamá (Uncurepa), recomendó a los consumidores alternar el arroz con otros carbohidratos ante el incremento de los costos.
Mientras tanto, el economista Raúl Moreira también cuestionó el impacto que está teniendo el costo de los alimentos en los hogares. A su juicio, las largas filas en las ferias libres del IMA reflejan la presión que enfrentan las familias para conseguir productos a menor precio.
“Casi la mitad de la población del país come menos de tres veces al día”, sostuvo Moreira, al relacionar esta realidad con los ingresos insuficientes de muchos hogares.
Tres golpes
El consultor René Quevedo señaló tres factores que, según su análisis, están presionando el costo del arroz: el aumento de los costos operativos por el combustible, el encarecimiento de fertilizantes como el nitrógeno y el fósforo, y los efectos del fenómeno de El Niño sobre la producción.
Quevedo también argumentó que las condiciones climáticas, como El Niño, están impactando la producción agrícola.
Esta situación también ha sido planteada por los propios productores, quienes han manifestado afectaciones por El Niño, las plagas y el aumento del costo del combustible, factores que elevan los costos de producción.