Los últimos días de Kardonsky
- domingo 02 de febrero de 2020 - 12:00 AM
Kardonsky Reyes Rojas, nació sin nombre ni apellidos. Su corta vida estuvo marcada por una madre que no lo quería y lo regaló. Por un médico que lo llamó retardado y una buena samaritana que lo cuidó como un hijo.
En el universo hay unas estrellas más opacas y otras más brillantes. Así es la vida de los seres humanos, unos vierten luz propia en abundancia que iluminan en derredor y otros necesitan un poco de luz.
Sheila Reyes, una enfermera que renunció a su trabajo para cuidar a un niño del cual no se sabía mucho, adoptó a Kardonsky cuando solo tenía dos meses y medio de edad. La madre (su cuñada), no lo quiso y se lo regaló.
El bebé nació en la policlínica de la Caja de Seguro Social (CSS), Blas Gómez Chetro, en Arraiján, el 3 de octubre de 1998.
Recién nacido, a Kardonsky le dieron tres paros respiratorios producto un tumor en el páncreas antes de ser diagnosticado con el problema, en una clínica privada de La Chorrera.
Luego de continuos análisis, resultados y tratamientos médicos, llegaron por fin a un diagnóstico definitivo por parte de los especialistas, Kardonsky padecía parálisis cerebral.
Debido a los altos costos de los tratamientos, exámenes y medicamentos, el bebé fue llevado de la clínica de la CSS de Arraiján al hospital Nicolás A. Solano, en La Chorrera, y después al Hospital del Niño, una tarde de abril de 1999.
‘En la primera visita al Hospital del Niño, la doctora me iba a meter presa porque, según ella, yo era una irresponsable porque le habían informado que el niño tenía que quedarse hospitalizado por un tumor en la rodilla, producido por el mismo hongo que fue descubierto en el páncreas y que le ocasionó la parálisis cerebral', recordó Sheyla Reyes, madre adoptiva de Kardonsky.
Aseguró que, según la madre biológica del niño, en el hospital le decían que él no tenía nada y que le pusiera paños de agua tibia. Sheyla explicó a los médicos que ella no era la madre de Kardosnky.
Para entonces, ella vivía con su esposo y sus hijas en Loma del Río, distrito de Arraiján.
‘Un tumor en el páncreas le produjo la parálisis cerebral, él nada más tenía el 10% del páncreas, los médicos en el Hospital del Niño me dijeron que Kardonsky solo iba a durar tres años de vida, pero me duró 20 años', refirió Sheyla entre sollozos.
El vía crucis
Al poco tiempo de tener a Kardonsky, Sheyla lo atendía mejor que la madre biológica, su cuñada, por eso le hizo firmar un papel notariado en el que hacía constar que no habría reclamos sobre la criatura en el futuro, según su propio testimonio.
‘El diagnóstico en el hospital del Niño nunca me lo dieron, lo vine a descubrir más adelante con otros médicos privados. Cuando tenía un año, un médico en el Hospital del Niño me dijo que él era retardado porque no se sentaba. Me molesté con ese doctor y le respondí que él no es retardado porque él entiende todo', sostuvo la mujer.
Los gastos médicos eran enormes, porque la mayoría de las asistencias eran en hospitales y clínicas privadas. La situación se agravó aún más cuando en 2008, ya sus hijas se casaron y su esposo la abandonó, quedando Sheyla sola con Kardonsky.
‘Cuando él tenía 9 años mi pareja se fue con otra mujer, entonces los gastos de él eran grandes y lo que yo ganaba en la farmacia en que trabajaba, no me alcanzaban para mantenerlo y también tenía el dilema de cómo hacer para cuidarlo, tenía que dejar de trabajar para atenderlo a él, al cien por ciento', contó la solitaria madre.
Sheyla renunció a su trabajo y comenzó a trabajar en otra cosa en casa para mantenerse ella y a Kardonsky.
‘Me dediqué a hacer bocadillos, tamales, comidas especiales para fiestas, quedándome sin dormir por días consecutivos, porque lo atendía a él de día y trabajaba de noche, con esta labor pagué todas las deudas que me dejaron, hasta la de mi casa que casi pierdo y salí adelante', reveló.
Cuando ella aún trabajaba solicitó un préstamo a un banco para realizarle una operación a Kardonsky, por el mismo hongo que le ocasionó la parálisis.
No tenía derecho a seguro social porque no pagaba las cuotas, razón por la que Sheyla tenía que costear todos los gastos médicos, exámenes y medicinas, ‘sé que hay una ley que dice que a las personas con discapacidad no se les cobra, pero a mí si se me cobraba todo en el Hospital del Niño', denunció esta madre.
Murió en urgencias
El 18 de marzo de 2019, el abdomen de Kardonsky se hinchó, no comía ningún alimento ni bebida. En un taxi Sheyla lo trasladó a la misma policlínica donde nació en Arraiján, al llegar ahí en estado grave, el personal médico y de enfermería se negó a bajarlo del transporte porque tenía que ser a través de personal idóneo y no estaban.
Había camillas, pero ningún camillero disponible. Sheyla tomó a su hijo de 1.74 metros de altura y un peso de acuerdo a tal altura y con la ayuda del taxista y otros transeúntes lo introdujo a una camilla ubicada en el pasillo de la policlínica de la CSS.
Luego de un rato, fue atendido por un médico que lo refirió de inmediato a urgencias del complejo hospitalario Arnulfo Arias Madrid, en la Transístmica.
Otro calvario volvió para Sheyla en este cuarto de urgencias, cuando sugirió atención. ‘Una enfermera le comunicó con desparpajo grotesco que había mucha gente y que debía esperar, mientras hablaba por celular', explicó.
La mujer se llenó de paciencia y le repitió a la enfermera que su hijo estaba mal. ‘Los demás pacientes que esperaban sentados en la sala gritaron casi al unísono que atendieran al muchacho. Fue entonces que la enfermera soltó el teléfono y se puso a trabajar'.
‘Le pusieron suero intravenoso y una doctora le mandó unos exámenes de urgencia, que nunca le hicieron. Un radiólogo hizo el examen y puso una cara de negación, le pregunté: -¿está mal, verdad?-, ¿dígame qué tiene? -No, la doctora le va a decir'-, refirió angustiada.
‘La doctora ordenó que le pusieran oxígeno, pero pasaron 45 minutos y nunca llegó, nunca se lo pusieron', denunció.
Conversación final
Sheyla presentía lo peor y habló con su hijo por última vez de pie al lado de la camilla. ‘Biti', así le llamaba ella, ‘me va a doler que tú no estés conmigo, eres mi amor y mi compañero, te he cuidado y eres el único que me ayuda a gastar la plata, pero te voy a entregar a Jesús y a María porque estás sufriendo mucho, lo sé, y no lo estás reflejando porque no quieres que mamá llore'.
‘Me puse a rezar el Ave María. Kardonsky sonrió e imitó la oración aprendida de niño, suspiró profundamente y se quedó así, el 21 de marzo de 2019, eran las 5:30', prorrumpió a llorar Sheyla.
‘Ese joven tenía un dolor por dentro como si hubiese sufrido un choque, ya no tenía pulmones y su corazón bajó al estómago', refirió la doctora a Sheyla.
Parálisis
Problema. La parálisis cerebral no es una enfermedad, es una condición que implica una malformación motora que afecta la capacidad de la persona para moverse. Hay diferentes formas y depende del grado de afectación. No hay una receta de cocina para ella. Ocurre cuando las áreas del cerebro que controlan el movimiento y la postura no se desarrollan correctamente.