Terremoto deja al turismo y la producción contra las cuerdas
- lunes 19 de octubre de 2026 - 12:00 AM
Azuero no termina de salir de una crisis cuando ya tiene otra encima. A los problemas del agua que arrastra desde hace más de un año, tras la contaminación microbiana de los ríos La Villa y Estibaná, se suman los daños y las pérdidas económicas provocados por el terremoto del pasado 9 de octubre, cuyo impacto todavía se sigue contabilizando.
El sismo no solo golpeó viviendas e infraestructuras, sino también el bolsillo de las familias que dependen del turismo, la ganadería y la producción camaronera, actividades que ahora enfrentan el reto de recuperarse mientras las comunidades intentan volver a la normalidad.
Ovidio Díaz, representante de la Cámara de Turismo, advirtió que el terremoto afectó las oportunidades de generar ingresos de comunidades que habían encontrado en el turismo una alternativa para mejorar su calidad de vida. Las réplicas y la incertidumbre sobre las condiciones de las zonas afectadas también generan preocupación por la llegada de visitantes.
Ante este panorama, el sector turístico pidió al Gobierno Nacional un plan de acción concreto para reactivar la actividad. El llamado es a pasar de las palabras a los hechos, con medidas que permitan recuperar los destinos afectados y devolverles a las comunidades sus oportunidades de generar ingresos.
Hace cinco días, la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP) envió un mensaje a la comunidad internacional para destacar que el país continúa abierto al turismo y trabaja para garantizar la seguridad y la continuidad de sus destinos. La entidad informó que la ciudad de Panamá permanece abierta a los visitantes y mantiene sus actividades habituales. Sin embargo, los empresarios turísticos de Azuero reclaman acciones específicas para recuperar la confianza de los visitantes y reactivar la economía local.
En esa misma línea, Aurelio Barría Pino, presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, señaló en su artículo de opinión La Cámara Opina que, en la capital, las afectaciones han sido menores, la infraestructura permanece operativa y la actividad económica continúa. Destacó que mantener las empresas abiertas, los empleos activos y las inversiones en marcha es fundamental para el país.
Barría también subrayó que sectores como el turismo, el comercio, la gastronomía, el transporte y los servicios generan oportunidades para miles de personas y contribuyen a la recuperación nacional. “Mover la economía también es ayudar”, afirmó.
En el campo, las pérdidas también pasan factura. Armando Cedeño, representante de la Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan), capítulo de Los Santos, informó que en el distrito de Tonosí se dejaron de recibir unos 35 mil litros de leche fresca durante tres días consecutivos. La falta de electricidad impidió mantener la refrigeración, mientras que los daños y hundimientos en los vados dificultaron el acceso a las fincas.
La actividad camaronera tampoco escapó al golpe. Samuel Campos, productor del sector, explicó que la empresa Cultivo de Tonosí, que genera entre 80 y 100 empleos directos y cuenta con una planta de procesamiento, permanece fuera de operación debido a los daños estructurales provocados por el terremoto. A las pérdidas económicas se suma la difícil situación de los trabajadores que también perdieron sus viviendas.
Mientras los sectores productivos buscan cómo levantarse, el agua sigue siendo otro dolor de cabeza para los azuerenses. La Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) recordó que se mantienen vigentes los precios máximos de venta del agua embotellada en la región e instó a los comercios a evitar aumentos injustificados durante la emergencia.
La medida tiene como antecedente la Resolución No. 56 del 10 de junio de 2025, mediante la cual el Consejo de Gabinete declaró el estado de emergencia en Herrera y Los Santos por la crisis del agua. La disposición estableció precios máximos de 50 centésimos para la botella de 300 mililitros, 75 centésimos para la de 600 mililitros, $1.25 para la de un litro, $1.50 para la de litro y medio, $2.05 para el galón y $6.25 para el botellón de cinco galones.