Un sitio para el Señor
- sábado 07 de abril de 2012 - 12:00 AM
Cada Jueves Santo la piedad religiosa del pueblo panameño le empuja a sus iglesias católicas para conmemorar los acontecimientos de la Pasión. Uno de ellos consiste en sacar el Cuerpo Eucarístico de su lugar tradicional en el Sagrario para trasladarlo a un monumento, generalmente ubicado en un costado del templo. Esto recuerda lo narrado por los evangelistas, al decir que, tras la muerte de Jesús, su cuerpo fue desclavado, envuelto en lienzos y colocado ‘en un monumento (sepulcro)’.
El sitio donde se colocó el cuerpo del Señor era el sepulcro de un rico, que le fue prestado para ese gesto piadoso. Los católicos representan esa estampa bíblica construyendo monumentos bellos, dignos de constituir el Mausoleo de su Señor. Además, recorren siete templos la noche del Jueves Santo o la mañana del Viernes, para rezar y visitar los monumentos. Es un recordatorio de que Jesús fue llevado a diversas estancias: Anás, Caifás, el Sanedrín (de noche y de día) Pilatos (dos veces) Herodes y sus fieles le acompañan.