Seguridad vial a 20 años de la tragedia de La Cresta
- viernes 23 de octubre de 2026 - 8:00 AM
Un día como hoy, 23 de octubre, pero del año 2026, el país fue testigo de unos de los hechos de tránsito que impactó de forma violenta un secreto a voces, que era la manera cómo se manejaba el tema del transporte público en la ciudad de Panamá. Un acontecimiento que trajo consecuencia en la modernización del transporte público colectivo.
Los siniestros de tránsito que dejan víctimas en el país debe ser analizados como un fenómeno delictivo y violento. Las ciencias sociales nos ofrecen diversas herramientas teóricas. Para la OMS /OPS, este fenómeno se considera como una pandemia silenciosa y una crisis de salud pública, argumento que se refleja en su informe sobre seguridad vial en el mundo.
Ahora nos trasladamos 20 años atrás donde este suceso provocó el disgusto de la opinión pública contra el sistema de transporte colectivo en Panamá, que era dominado por un sistema de buses llamados “diablos rojos”, que han funcionado por más de 20 años y cuyo sistema ha quedado colapsado con buses dañados, transportistas que violan reglamentos de tránsito y un servicio pésimo, involucrados en accidentes de tránsito, incluyendo muertes.
La pregunta que nos hacemos muchos: ¿Ha cambiado el tema de la seguridad vial en Panamá? Algunos manifiesta que falta mucho que hacer y otros que se han dando cambios significativos en materia vial.
Lo cierto es que este punto de reflexión nos obliga a repensar dónde estamos. Los accidentes de tránsito siguen encabezando lamentablemente titulares y muertos en las avenidas.
Vemos con preocupación un síntoma de descomposición del orden social y una ruptura en la eficiencia y eficacia de la aplicación de la normativa en la persecución de este flagelo.
La organización Panamericana de la Salud presentó un informe denominado: “Salvar vidas, donde busca promover un enfoque en el sistema de tránsito seguros en las Américas”, donde revela que en 2021 se registraron poco más de 145.000 muertes en la región, que representa un 12 % de las muertes globales por esta causa.
En este contexto, las Naciones Unidas mediante la Asamblea General en la resolución A/RES/74/299 (2000) bajo el lema “Mejorar la seguridad vial mundial”, otorgó el mandato de elaborar un Plan para el segundo Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2021 – 2030, con el objetivo de reducir en un 50% las muertes y lecciones graves por siniestros de tránsito.
Panamá refleja una tendencia crítica en mortalidad vial, con cerca de 200 víctimas fatales de lo que va de este año 2026, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo INEC y de la Dirección de Operaciones de Tránsito de la Policía Nacional.
Delito de estructura
A manera de conclusión, desde un perspectiva social y jurídica, lo siniestros de tránsito constituyen un delito de estructura. Esto significa que el comportamiento desviado del individuo esté moldeado, facilitado y, en ocasiones, producido por una red de faltas sistemáticas institucionales, económicas y culturales que interactúan entre ellas.
La implementación del Plan del Decenio de Acción para la Seguridad Vial de las Naciones Unidas, es una herramienta técnica que ayudaría al logro de estos objetivos.
Otra forma de darle un giro a esta tema sería la creación de fiscalías y juzgados especializados en siniestros de tránsitos y seguridad vial, esto ayudaría a descongestionar los tribunales de tránsito tradicionales y dar una mejor atención a las víctimas
El autor es miembro del Movimiento de Víctimas de la Violencia Vial de Panamá