'Seguiré llamando a los programas, porque es mi derecho'

‘Mi objetivo es que no se continúe faltándole el respeto a nuestro presidente (...). Uno de los casos es el de Telemetro , con el period...
  • lunes 24 de octubre de 2011 - 12:00 AM

‘Mi objetivo es que no se continúe faltándole el respeto a nuestro presidente (...). Uno de los casos es el de Telemetro , con el periodista Álvaro Alvarado, que tiene una actitud contra el Gobierno. Mi persona ha tenido dos choques con él, tratando de hacerle ver su error. Él me ha contestado que cambie de canal’. Este es un reporte que José Manuel Vargas Castellar envió a Alfredo Prieto el 2 de octubre de 2010 del trabajo que hacía, que consistía en llamar a diferentes radioemisoras y canales de televisión para defender la gestión del presidente Ricardo Martinelli y confrontar las críticas hacia el Gobierno.

‘Excelente su trabajo’, le respondió, ese mismo día, Prieto, cuando aún fungía como secretario de Comunicación del Estado.

Vargas Castellar es el mismo que el pasado 13 de octubre fue entrevistado, con una capucha y de espalda a las cámaras, en vivo, en el noticiario matutino de TVN , Canal 2 .

En esa entrevista le reclamó a Alfredo Prieto que pagara 9 mil dólares -que según Vargas, aún le debe- para sufragar los ‘gastos operativos’ de las personas que le ayudaban a monitorear y llamar a los programas de radio y televisión.

Ayer le dio un rostro a su reclamo: concedió una entrevista a El Siglo y dejó que se le tomaran fotos. Se trata de un docente de Historia y Geografía, jubilado, que dedicó 28 años a enseñar a los reclusos de diferentes cárceles.

Desde hace 32 años está casado y tiene tres hijos. En el 2007 se inscribió en Cambio Democrático y, aunque no le paguen, sigue defendiendo con vehemencia la gestión de Martinelli.

Las llamadas a los programas de radio y televisión las hace desde su casa, con un viejo teléfono inalámbrico. Y cuando no dan chance al público de que llame para hablar al aire, Vargas se las ingenia para conseguir el número de celular del conductor y le manda chats para reclamarle su parcialidad. ‘Y lo hago con mi Blackberry de 10 dólares’. Se burla de su propio celular, en el cual conserva los mensajes de texto, incluyendo los chats que envió a Martinelli y los que recibió del presidente.

Fui a su casa, en Villa Lucre, una hora antes de comenzar a recibir a los invitados a una barbacoa. Me recibió con una frase irónica: ‘Bienvenidos a mi call center ’...

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