Se rompe pacto, Policía reprime
- domingo 27 de febrero de 2011 - 12:00 AM
A los indígenas se les agotó la paciencia, luego de los enfrentamientos de ayer con los antimotines en Veraguas y Chiriquí, rompieron el pacto.
Los ngäbe dijeron que no negociarían con el Gobierno y que continuarán con la lucha para la eliminación de la Ley 8.
Los antimotines no solo arremetieron contra los manifestantes que por tercer día consecutivo solicitaba en la vía Intermericana la derogación de la ley minera, sino también contra toda la población que se encontraba encerrada en sus hogares dejando como saldo 17 heridos y 9 detenidos.
Las unidades de control de multitudes llegaron a eso de la 1:00 de la tarde al cruce de Boca del Monte, Chiriquí donde se enfrentaron con los nativos.
Cuatro horas más tardes los ánimos se caldearon en el cruce de San Félix, donde la masa indígena fue reprimida por las unidades policiales, que sin piedad lanzaron bombas lacrimógenas, perdigones y gas pimienta.
Cerca de cinco carros pitufos se tomaron la vía Interamericana para replegar a los manifestante.
Mientras que un helicóptero sobrevolaba el área y las unidades antidisturbios se esparcían por los potreros donde dispararon gas pimienta a toda persona que encontraban a su paso incluyendo bebes, ancianos y periodistas.
El enfrentamiento se mantuvo en el área por espacio de una hora, la furia del pueblo ngäbe, que se defendía de la represión policial provocó que cinco policías resultaron heridos.
Los manifestantes mantuvieron toda la noche la vía cerrada exigiendo que el presidente de la República, Ricardo Martinelli, derogue inmediatamente la ley.
La reformas al Código Minero permite que empresas extranjeras exploten concesiones minera en el país. Los enfrentamientos se desataron un día después que la Coordinadora por la Defensa de los Recursos Naturales y el Derecho del Pueblo Ngäbe Buglé solicitara la mediación de la Iglesia.
NGÄBE MUERE
Abraham Montezuma, quien se dirigía a unas de las protestas en Horconcito perdió la vida cuando el vehículo donde se transportaba se volcó a la altura de Cerro Moracho. Otras ochos personas salieron heridas. Los indígenas responsabilizan a Martinelli por esta muerte.