Producción de cebollas, 14 años en caída libre
- domingo 02 de agosto de 2020 - 12:00 AM
La producción de cebolla local disminuye con el paso de los años, hace 14 años en el país se producía 678 mil 41 quintales de este rubro, pero ahora de duras penas se logra la mitad de esa cantidad.
Y es que, en el año 2018 la producción cayó a 291 mil 18 quintales y en el 2019 fue de 407 mil 715 quintales.
Y ni hablar de este año, porque actualmente el país se enfrenta un déficit de este producto y los cebolleros aseguran que no es culpa de ellos, sino de los importadores que no cumplieron con el tiempo de las importaciones de 20 mil cebollas, que debieron llegar a territorio panameño el mes pasado.
De acuerdo con Augusto Jiménez, productor de Tierras Altas, en la provincia de Chiriquí, unas de las razones por las que la producción de este bulbo va en descenso obedece primero a las importaciones desmedidas en época de cosecha local durante los últimos 11 años. ‘Eso provocó un descalabro en las hectáreas cultivadas en el país', dijo.
Además, por el incumplimiento en los controles fitosanitarios que han violado convenios internacionales y las variaciones climáticas adversas.
Jiménez argumentó que otro aspecto que ha contribuido es que el sector cebollero quedó quebrado.
Según el productor, el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) está tomando el control, pero es imperante la eliminación de Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos (Aupsa) para no depender de la voluntad de los funcionarios de turno, ya que esa autoridad es la causa de todo este desorden.
‘Siempre se nos vendió el discurso de que las importaciones son parte de los convenios internacionales y eso es una verdad a medias, porque no dijeron que en los tratados internacionales no se negocian los requisitos fitosanitarios e inocuidad de los alimentos', reclamó.
Pero lo que indica Jiménez de las importaciones tiene sentido, pues mientras la siembra de rubro va disminuyendo su importación va en aumento.
Hace 14 años se traía al país solo 31 mil 332 quintales, pero en el 2019 la cifra aumento drásticamente a 382 mil 546.
Y la razón de esto, según Raúl Martínez, importador de cebollas, es que antes había un desorden en las importaciones, pero que esta administración ha puesto un control, aunque cree que debe permitir un poco más, ya que 20 mil quintales no abastecerá.
Petición
Otro punto que señaló Martínez es que las normas de COPANIT, que estable 60 días entre la cosecha y la venta, debe ser analizada y extenderse ese plazo, porque muchas empresas no se atreven a enviar sus productos porque hay miedo de ser rechazados y perder su inversión por no cumplir con el tiempo.
‘Si esto no se extiende, en noviembre y diciembre no se podrá traer ni un saco de cebolla de varios países como de Estados Unidos, y España, que actualmente están en plena cosecha y por ende no cumplirán con los 60 días', enfatizó al vaticinar un inminente caos.
Ante esta petición, el director nacional de Política Comercial del MIDA, Alexis Pineda, indicó que este es un asunto que se ha planteado y discutido en algunas reuniones, sin embargo dice esto hay que analizarlo ‘con mucho cuidado', al ser un tema que deriva de una reglamentación técnica nacional y no administrativa.
‘Una reglamentación técnica nacional es de obligatorio cumplimiento', expresó Pineda al asegurar que van a valorar esa necesidad, y de haber motivos suficientes y evidencia científica esto tendría que ser llevado al Comité al Técnico de Normas Técnicas del Ministerio de Comercio e Industria para revaluar el plazo.
Pero aclaró que según la proyección de noviembre y diciembre habrá cebolla nacional suficiente para cumplir con la demanda.
Plan
El director también reconoció que la disminución de esta producción tiene que ver por muchos factores, pero una parte importante se debe a la no previsión de conductas de importación, que creaban incertidumbre en los productores, que para no tomar ese riesgo, preferían irse a de la cadena de hortalizas y legumbres.
Para aumentar esta siembra de cebollas, según Pineda, actualmente se está promoviendo el uso de una semilla que tenga mejor rendimientos; procedimientos de prácticas agronómicas que evite la merma y pérdida de los productos, para entusiasmar a los productores y así volver aumentar la producción y abastecer al mercado nacional.