‘Los problemas penitenciarios, son políticos': J. Guerrero

‘Otra clasificación debe ser por nivel de seguridad, alta, mediana y baja', exdirector
  • miércoles 01 de enero de 2020 - 12:00 AM

José Iván Guerrero, psicólogo clínico, exdirector de la Cárcel Modelo, creador de la norma del Sistema Penitenciario en Panamá y exdirector de esa institución sostiene que los crímenes ocurridos el 17 de diciembre en la cárcel La Joyita es un mensaje de un grupo pandilleril a otro para dejar saber quién manda.

Analizando la responsabilidad del Estado como organismo rector de las políticas penitenciarias, el evento (los crímenes del 17), representa un auténtico y rotundo fracaso, no solamente en la responsabilidad de garantizar la vida de las personas que están privadas de libertad en los recintos penitenciarios, tal como lo señala la Ley, sino que también es un fracaso en el ejercicio de su deber principal que es la rehabilitación y reinserción social de las personas detenidas y, custodia de las que están en detención preventiva.

Factores del fracaso

Guerrero explicó que son muchos los factores que han provocado tal fracaso estatal, por ejemplo existe un punto ciego en las administraciones del Estado desde 1990, donde inicia el proyecto de darle un matiz civil y científico al tratamiento penitenciario, en contraposición a lo anterior donde las cárceles eran regidas por los militares.

La experiencia desde 1990, debió irse acumulando de generación en generación de funcionarios, debieron guardarse en una base de datos que sirviera para que otros funcionarios le dieran continuidad en el futuro, y no lo que ha ocurrido, que cada cinco años que cambia el gobierno es borrón y cuenta nueva.

‘Le puedo decir que el Sistema Penitenciario está exactamente igual a diciembre de 1996, cuando se suscitó la paliza de la cárcel Modelo que terminó con su demolición el 10 de diciembre, el sistema penitenciario es un caos, no se sabe qué se tiene que hacer, las autoridades actuales están totalmente extraviadas, pero no es porque no haya quién sepa sino porque históricamente no se toma en cuenta', recalcó el especialista.

Un factor más es el de creer que los problemas penitenciarios se pueden resolver de ya para ya, primero porque no se entiende lo que está pasando y, segundo porque si se cree entender se busca una causa; un ejemplo es cuando el presidente Laurentino Cortizo dijo el 17 de diciembre: ‘vamos a buscar a los responsables', y el pobre responsable resultó ser un cabo que estaba a cargo de 500 personas de alta peligrosidad, pareciera que ahí estaba la solución', agregó el catedrático de psicología clínica.

El artículo 96 numeral 6 de la Ley Penitenciaria, dice que la seguridad interna estará a cargo de un cuerpo de custodios debidamente entrenados y disciplinados y la seguridad externa estará a cargo de la Policía Nacional, entonces: ¿por qué un cabo de la Policía estaba custodiando el pabellón 14?, afirmó el especialista.

Política y corrupción

‘Le aseguro que si usted pregunta a alguna autoridad gubernamental que tenga que ver con el sistema penitenciario y le hace simples preguntas como por ejemplo: ¿qué es rehabilitación, resocialización e reinserción social, qué es sostenimiento? ¿Cuál es el fin del sistema penitenciario, del encarcelamiento? Y no pasan el examen', reclamó Guerrero.

‘Le diría al presidente Cortizo Cohen que tome en cuenta mantener a las bandas en estricta vigilancia, en estado de sitio permanente; debe hacer una auditoría de la ley, son 134 artículos de los cuales casi ninguno se cumple, y esta ley pone a Panamá en el plano internacional dentro de las mejores legislaciones penitenciarias; aplicar la Junta Técnica', recomendó el letrado.

Las personas, al entrar en condena, deben ser clasificadas en un régimen progresivo y técnico, en baja, mediana y alta peligrosidad y ubicadas en el centro que le corresponda de acuerdo con esa clasificación, según lo contempla la ley y debe dársele el tratamiento coherente con esa condición hasta llegar al de libertad condicional que es el menos severo.

Guerrero recordó que fue el creador de la Academia de Formación Penitenciaria en 2005, pero fue eliminada al entrar el nuevo gobierno, porque ejercen más el poder político que el técnico-científico. ‘El presidente tiene el reto de asignar los puestos de mando a personas que además de ser políticos sean científicos y conozcan la materia, es una utopía decir que se va a arreglar el Sistema Penitenciario si no se toman esas medidas', reconoció Guerrero.

Finalmente, como anécdota, el profesor Guerrero recordó en su administración como director del Sistema Penitenciario, ‘para un Año Nuevo, durante el Gobierno de Martín Torrijos, el ministro Héctor Alemán llamó a José Alberto Calderón, director del Sistema Penitenciario, y le dijo: quiero a este señor en permiso de salida de Año Nuevo, él es primo de mi secretaria, cuando vino la lista de todos los que iban a salir, él fue a la oficina y le dijo a la secretaria que incluyera al detenido, ella lo incluyó pero cuando investigaron en el expediente decía que estaba a órdenes del magistrado Andrés Almendral, la secretaria entonces advirtió a Calderón que no se podía incluir al recluso porque estaba a órdenes del magistrado, el director le ordenó; métalo porque es orden del ministro'.

‘El día de Año Nuevo, el magistrado se encontró con el recluso en un restaurante oriental y le preguntó qué hacía ahí, aquel le contestó que el director le había dado permiso y le enseñó la nota, cuando llamaron al ministro Alemán para preguntarle sobre el tema, él respondió que no sabía nada', confesó Guerrero.