Pobreza y exclusión dejan al 15% de los niños indígenas fuera de las aulas

Informe vuelve a poner en evidencia la deuda histórica con los pueblos indígenas
  • martes 11 de agosto de 2026 - 12:00 AM

La educación indígena sigue en deuda. El 15% de las niñas, niños y adolescentes indígenas en Panamá permanece fuera del sistema educativo, una cifra que triplica el promedio nacional entre los menores que no son indígenas ni afrodescendientes.

El dato aparece en el primer Informe Defensorial especializado sobre los derechos de la niñez y adolescencia indígena, presentado por la Defensoría del Pueblo con el apoyo de UNICEF Panamá.

El estudio revela, además, que el 70% vive en pobreza monetaria, mientras que en las comarcas indígenas el 91% enfrenta pobreza multidimensional y solo el 21% cuenta con cobertura de seguridad social.

Para el dirigente magisterial Diógenes Sánchez, ese 15% es una cifra conservadora ante los altos niveles de pobreza y desigualdad que afectan a estas regiones. Explicó que durante la cosecha de café muchos menores emigran a Costa Rica para trabajar, lo que provoca interrupciones en su formación académica.

A su juicio, esta situación responde a un problema estructural que afecta a los pueblos indígenas, considerados entre los grupos más vulnerables del país.

Para Kisabel Núñez, secretaria del Congreso General Guna, el informe representa un llamado urgente a la acción, pues demuestra que, pese a los avances normativos, las desigualdades estructurales continúan limitando el ejercicio pleno de los derechos de la niñez indígena.

Núñez señaló que persiste una deuda histórica del Estado con los pueblos indígenas y pidió diseñar y ejecutar políticas públicas específicas para la niñez indígena, con enfoque intercultural y territorial.

Afirmó que estas políticas deben priorizar la primera infancia, la salud, la nutrición y la educación intercultural bilingüe, además de garantizar espacios reales de participación para que las niñas, niños y adolescentes indígenas sean escuchados en las decisiones que afectan sus vidas.

El informe establece que 315,089 niñas, niños y adolescentes pertenecen a pueblos indígenas, de los cuales el 59% tiene menos de 10 años.

Ante este panorama, la Defensoría formuló 22 recomendaciones en siete ejes, que incluyen fortalecer la educación intercultural, ampliar el acceso a servicios de salud y educación y reforzar los sistemas de protección.

El documento también fue resaltado ante el pleno de la Asamblea Nacional, donde algunos diputados destacaron las desigualdades que aún enfrentan los pueblos indígenas.

La defensora de los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas, Jorge Stanley, afirmó que el Estado panameño ha mantenido históricamente condiciones de exclusión y discriminación hacia los pueblos indígenas. Señaló que las carencias se reflejan en educación, salud, desnutrición infantil, seguridad y soberanía alimentaria, y reclamó mayor presupuesto para fortalecer la administración y autonomía de los pueblos indígenas.

“Los datos del informe son apenas un reflejo de una realidad social mucho más profunda que persiste en los territorios indígenas de Panamá”, enfatizó.