Panamá tiene energía, pero necesita fortalecer su red eléctrica
- jueves 22 de octubre de 2026 - 12:00 AM
Panamá cuenta con una matriz energética diversificada que le permite afrontar los periodos de sequía y responder al crecimiento del consumo eléctrico. Sin embargo, el reto está en fortalecer las líneas de transmisión y las subestaciones para garantizar que la energía llegue de manera confiable a los hogares, las empresas y los nuevos proyectos que impulsan el desarrollo del país.
Así lo explicó Edgar Ivankovich, director de Comunicaciones y Asuntos Corporativos de AES Panamá, quien destacó que la combinación de fuentes hidroeléctricas, solares, eólicas y gas natural brinda respaldo al sistema eléctrico nacional. En esta entrevista, detalla los desafíos del sector, las medidas previstas ante el fenómeno de El Niño y las condiciones que necesita Panamá para atraer nuevas inversiones energéticas.
Panamá tiene energía suficiente para atender la demanda actual y las proyecciones de corto y mediano plazo. El principal desafío está en fortalecer la transmisión eléctrica, repotenciar algunas líneas y construir subestaciones que permitan conectar los nuevos proyectos de energías renovables al sistema nacional.
Hay tres pilares fundamentales: seguridad jurídica, libre competencia y reglas claras. Panamá ha invertido más de 12 mil millones de dólares en el sector privado eléctrico desde la apertura del mercado en 1997. Mantener la confianza de los inversionistas es clave para que continúe llegando capital nacional y extranjero.
AES llegó a Panamá en 1999 y, desde entonces, ha contribuido a la transformación del sector eléctrico mediante la diversificación de las fuentes de generación. Inicialmente, operaba las hidroeléctricas Bayano, en Chepo, y Estrella y Los Valles, en Chiriquí. Posteriormente, amplió su presencia con proyectos como Estí, también en Chiriquí, y Changuinola I, en Bocas del Toro, fortaleciendo la capacidad de generación hídrica del país. Actualmente, su portafolio incluye energía hidroeléctrica, gas natural, eólica y solar. Entre sus principales proyectos destacan la terminal y planta de generación de gas natural licuado, que comenzó a producir en 2018, una participación de 55 megavatios en un parque eólico y varias plantas solares. Esta combinación permite diversificar las fuentes de energía y contar con el gas natural como respaldo para complementar las renovables, contribuyendo a una matriz eléctrica más robusta y resiliente.
Panamá cuenta con una matriz diversificada que permite compensar la reducción de una fuente con otra. Cuando disminuye la generación hidroeléctrica, el gas natural puede respaldar el suministro. Esa combinación ayuda a mantener la confiabilidad del sistema incluso en periodos de menor lluvia.
El Centro Nacional de Despacho, adscrito a ETESA, coordina la operación de los generadores y administra el uso del agua almacenada en los embalses. La planificación busca distribuir ese recurso durante el periodo seco y recurrir a otras tecnologías, principalmente al gas natural licuado, para compensar la disminución de la generación hidroeléctrica.
La sequía de 2014 evidenció los riesgos de depender principalmente de la generación hidroeléctrica. A partir de esa experiencia, se impulsó una mayor diversificación. AES participó en la licitación que permitió desarrollar la terminal y planta de gas natural en Colón, además de incorporar energía eólica y desarrollar siete parques solares en distintas zonas del país.
Es necesario mantener la diversificación de las fuentes de generación y garantizar que la infraestructura de transmisión avance al mismo ritmo que la demanda. Proyectos como Río Indio, los puertos y los teleféricos requerirán energía, por lo que el país debe anticiparse con las instalaciones necesarias para transportar ese suministro.
Mantener la seguridad jurídica, la libre competencia y las reglas claras en el mercado eléctrico. Estos tres pilares permiten generar confianza, atraer inversiones y avanzar hacia el objetivo de convertir a Panamá en un hub energético regional.