Panamá registra 1,125 muertes asociadas a suicidios y trastornos mentales
- jueves 04 de junio de 2020 - 9:03 AM
En cinco años, la República de Panamá registró 478 defunciones por trastornos mentales y se contabilizaron 647 suicidios.
Estas estadísticas que registra el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INEC) de la Contraloría General de la República, son desde el año 2013 al 2017.
Por trastornos mentales fueron 44 defunciones en el 2013, otros 59 en el 2014, para el 2015 eran 101, luego en el 2016 se reportó 154 y en el 2017 un total de 120 muertes de este tipo.
En el caso de los suicidios, para el año 2013 fueron 143, para el 2014 otros 147, en el 2015 se reportan 110, en el 2016 un total de 123 y finalmente en el 2017 otros 124.
El suicidio es un problema de salud pública que afecta a muchas familias, de gran relevancia en América y del cual Panamá no escapa.
Aunque hay avances en la prevención de este problema, en diversos países del mundo, hace falta mucho más, aseguró la Dra. Vanessa Michell Flores, coordinadora de Salud Mental de la Caja de Seguro Social (CSS), al resaltar que hay que hacer algo "extra", principalmente, con la crisis a causa del covid19 que se vive en el mundo.
Las estadísticas son preocupantes, sostiene Flores, ya que “a pesar del progreso y conciencia que han desarrollado muchos países, todavía muere una persona cada 40 segundos por suicidio en el mundo".
Además, aclara la psiquiatra, “cada muerte es una tragedia para familiares y amigos; sin embargo, los suicidios se pueden prevenir”.
La especialista revela que por cada 3 hombres que se suicidan, una mujer se quita la vida, en países de altos ingresos; mientras que en las naciones de bajos y medios ingresos, la tasa es más igualitaria.
Aclaró la especialista que “aunque usted no sea el responsable de que una persona termine con su vida y quizás, eso no pueda evitarse, su intervención puede ayudar a la persona a buscar otras opciones que le permitan mantenerse seguro y recibir el tratamiento adecuado”.
Signos ante un potencial caso de suicidio
• Hablar acerca del suicidio; por ejemplo, hacer afirmaciones como “voy a matarme”, “quisiera estar muerto” o “desearía no haber nacido”.• Obtener los medios para atentar contra su propia vida, como comprar un arma o almacenar píldoras.
• Retraimiento de la vida social y deseo de estar solo.
• Tener cambios de humor, como pasar de estar eufórico un día a estar profundamente desalentado al día siguiente.
• Sentir desesperanza o impotencia ante una situación.
• Aumentar el consumo de alcohol o de drogas.
• Sufrir cambios en la rutina normal, por ejemplo, cambios en la alimentación y en los horarios de sueño.
• Hacer cosas riesgosas o autodestructivas, como consumir drogas o conducir con imprudencia.
• Regalar sus pertenencias o dejar sus asuntos en orden cuando no existen motivos lógicos para hacerlo.
• Despedirse de las personas como si la despedida fuera definitiva.
• Desarrollar cambios de personalidad o estar sumamente ansioso o agitado, en particular al experimentar algunos de los signos de advertencia antes indicados.
Qué hacer para ayudar a ese amigo o ser querido que piensa en el suicidio
• Aliente a la persona a que llame a una línea de ayuda.
• Ínstelo a buscar tratamiento (posiblemente esa persona no tenga la energía o motivación para buscar ayuda).
• Bríndele la oportunidad de comunicarse con usted. Una persona suicida puede verse tentada a reprimir los sentimientos porque se siente apenada, culpable o avergonzada.
• Sea respetuosa y reconozca los sentimientos de la persona. Recuerde que aunque una persona suicida no piensa de forma lógica, las emociones son reales.
• No minimice ni compare su situación.
• Nunca prometa mantener en secreto los pensamientos suicidas de una persona.
• Bríndele palabras de esperanza.
• Aliéntelo a evitar el consumo de alcohol y drogas.
• De ser posible, elimine los elementos potencialmente peligrosos de su casa.