‘Night clubs' se preparan para su reapertura con 50% de los clientes
- lunes 19 de octubre de 2020 - 12:00 AM
A siete meses de la pandemia por la covid-19, aún existen negocios que siguen resistiendo el duro golpe a la economía que los mantiene sin abrir como los bares, cantinas y discotecas.
Este segmento de las actividades económicas se mantiene sin ser autorizados para la reapertura por las autoridades de Salud.
Uno de estos sitios es el club nocturno más conocido por el público masculino de la ciudad capital, y que hoy llega a más de 220 días sin recibir clientes.
Este lugar es La Bocatoreña, cuyo propietario Gonzalo Bayo, asegura que ya tiene las medidas recomendadas por las autoridades de Salud, como el distanciamiento entre mesas, se brindará el gel alcoholado a todos los clientes y se desinfectarán las diversas áreas cada vez que sean utilizadas.
‘Se mantendrá el distanciamiento entre las mesas con ocupación de tres personas por mesa', dijo el propietario del ‘night club'.
Bayo asegura que serán muy estrictos entre su personal de colaboradores para que los clientes cumplan con las medidas recomendadas por el Minsa, para evitar el contagio de la covid-19.
Agrega que jamás imaginó una situación parecida a la pandemia que ha mantenido su lucrativo negocio por tanto tiempo sin generar un solo dólar, tanto para él como para sus trabajadores.
En La Bocatoreña antes de la pandemia el número de clientes superaba con seguridad el centenar de personas en un mismo lugar pero eso ya no será igual, o por lo menos hasta que Panamá cuente con la vacuna, señaló Marcos Sánchez, quien es dueño del prostíbulo vecino, La Mayor.
El dueño de club para caballeros, quien es oriundo de Chepo, recuerda con nostalgia que el día que cerraron sus puertas fue el pasado 12 de marzo.
Sin embargo, han sido los propios colaboradores los que han cuidado el negocio durante todos estos meses con un solo lema, ‘resistir'.
‘Hemos brindado nuestro apoyo porque igual dependemos de este negocio para llevar algo a nuestras familias', dijo Marcos Canto uno de los trabajadores.
Estos establecimientos comerciales, que operan en diversos corregimientos como: Santa Ana y Calidonia, aún esperan que las autoridades del Minsa les autorice su reapertura.
Tanto Canto como Bayo aseguran que se espera clientela netamente nacional, aunque si han recibido grupos de turistas que vienen ya con un guía del patio que los cuida para evitar situaciones como rencillas o ser víctimas de robos.