Manuel A. Guerrero, forjador de un país

Manuel Amador Guerrero nació como colombiano, en Turbaco, departamento de Bolívar, un 30 de junio de 1833, pero se sentía panameño desde...
  • martes 01 de noviembre de 2011 - 12:00 AM

Manuel Amador Guerrero nació como colombiano, en Turbaco, departamento de Bolívar, un 30 de junio de 1833, pero se sentía panameño desde muchos años antes de que el Istmo existiese como país independiente y se convirtiera en su primer presidente.

Sus padres fueron José María Amador y Leguina María Mercedes Guerrero Córdoba. Con su esposa, doña María Ossa Escobar, tuvo tres hijos, Raúl, Manuel Encarnación y Elmira.

Estudió la carrera de Medicina y se graduó en 1855 de cirujano en la Universidad de Magdalena, hoy Universidad de Cartagena.

A solo meses de su graduación, se trasladó al Istmo. Amador atendió y operó pacientes en Santiago de Veraguas, Colón y la ciudad de Panamá.

Estando en Panamá se inscribió en el Partido Conservador, en el cual llegó a ocupar importantes cargos públicos, como el de Congresista de Nueva Granada. En su ensayo ‘Perfil de un prócer separatista’, el sociólogo Olmedo Beluche explica: Amador llegó a ser ‘jefe civil y militar interino en 1886, asesor del gobernador Víctor Salazar durante la Guerra de los Mil Días; propuesto por este último como miembro del Senado en 1902-03, cargo que le fue arrebatado por el vicepresidente Marroquín, lo cual constituyó, según Lemaitre, uno de sus móviles personales para promover la separación’.

A finales del siglo XIX, Amador fue el encargado de reorganizar el Hospital Santo Tomás y por su labor profesional y filantrópica se ganó el respeto y admiración de muchos panameños.

Tras la quiebra de la Compañía Francesa del Canal, el Istmo se encontraba sumido en incertidumbre y temor por la economía. Colombia negoció con Estados Unidos la reanudación de los trabajos, pero el Tratado Herrán-Hay, que encomendaba la terminación de las obras, fue rechazado por el congreso colombiano, lo que fue la gota que derramó el vaso para un grupo de ilustres panameños, entre los que Amador Guerrero estaba incluido.

José Agustín Arango, abogado de la Compañía del Ferrocarril, y José Gabriel Duque, dueño de los diarios La Estrella de Panamá y Star & Herald, fueron quienes dirigieron la campaña en favor del Herrán-Hay. Sin embargo, fue Amador el elegido para viajar a Estados Unidos como vocero de los separatistas.

El 1 de septiembre fue recibidopor William N. Cromwell, quien había sido abogado de la Compañía del Ferrocarril y de la Compañía Francesa del Canal. A nombre del Gobierno de Teodore Roosevelt, Cromwell acordó dar apoyo económico a los separatistas, además de presencia militar estadounidense para garantizar el éxito del plan.

Regresó el 27 de octubre de 1903, momento en que se desataron los acontecimientos que dieron como consecuencia la separación de Panamá de la Gran Colombia el 3 de noviembre. Consumada la separación, Amador regresó a Estados Unidos para firmar un nuevo tratado del Canal, pero ya el francés Phillipe Bunau Varilla, ingeniero del fracasado proyecto canalero de los galos, había firmado junto al Secretario de Estado John Hay, un tratado que entregaba a EE. UU., a perpetuidad, el territorio panameño adjunto a la vía interoceánica.

Al año siguiente, fue electo primer presidente de la República de Panamá, el 20 de febrero de 1904, por la Asamblea Constituyente.

El 2 de mayo de 1909, siete meses después de haber dejado la presidencia, Amador murió en su residencia, la casa 48 de Calle Sexta, San Felipe, a las 4:00 p.m. Tenía 76 años.