El júbilo de cultos resta feligreses a la Romana

Las alabanzas y bailes que se dan en los cultos de las iglesias evangélicas pueden ser los factores que estén influyendo en la pérdida d...
  • martes 10 de diciembre de 2013 - 12:00 AM

Las alabanzas y bailes que se dan en los cultos de las iglesias evangélicas pueden ser los factores que estén influyendo en la pérdida de adeptos que está teniendo la religión católica.

De acuerdo con la encuesta de CID Gallup, realizada entre 8 mil 400 personas de siete países de Centroamérica y República Dominicana, el 70% de los entrevistados respondió que nacieron en un hogar católico. No obstante, solo el 54% pertenece actualmente a esta religión. El 36% es evangélico.

Tomando en cuenta que en estos países hay cerca de 50 millones de habitantes, la Iglesia de Roma ha perdido 7 millones de feligreses en la presente generación, según el estudio.

Para el sociólogo de la Universidad de Panamá (UP), Marco Gandásegui, este movimiento social obedece a las técnicas que están utilizado las religiones protestantes para influir en la población.

Enseñarles a los jóvenes a tocar instrumentos musicales, impulsar actividades deportivas y dramatizaciones sociales, según Gandásegui, son parte de las estrategias que están utilizando los evangélicos para aumentar el número de creyentes.

Según el sociólogo, otro factor que ha llevado a que los católicos se cambien de religión es que los pastores no solo hablan de una vida después de la muerte, sino que también dan mensajes a sus seguidores de cómo buscar respuestas a sus problemas terrenales por medio de los escritos bíblicos, algo que no hacen los sacerdotes.

Raquel Sánchez, quien asistió por más 15 años a la Iglesia católica, contó que una vez una de sus amigas la invitó a un culto y que desde ese momento —hace tres años— sintió cómo era adorar a Dios. ‘Días después me volví evangélica, mi manera de adorar a mi creador cambió’, expresó.

Sánchez, de 25 años de edad, explicó que lo que hizo que cambiara de religión fue ver la manera tan diferente en que los pastores enseñan los versículos de la Biblia y la forma alegre en que adoran a Jehová en los cultos.

‘El júbilo que siento cuando voy a los cultos nunca lo sentí en las misas, pues hay mucha monotonía’, aseguró Sánchez e indicó que el acercamientos con los miembros de las iglesias protestantes (hermanos) y con el pastor es más fuerte y sólido. ‘Los pastores se vuelven nuestros padres espirituales, estos nos orientan, nos dan consejos’, manifestó la cristiana.

Para el sacerdote Eusebio Muñoz, el cambio ‘es relativo y no es como se pinta’.

Muñoz aseguró que puede ser que uno que otro devoto ha dado el salto, pero la Iglesia, más que nunca, está recobrando el tiempo que se había perdido con todo el trabajo pastoral que se está haciendo con los jóvenes, adultos y niños.