Fundación de la ciudad de Panamá Viejo 1519 y su traslado en 1673 (II Parte)
- domingo 01 de febrero de 2026 - 12:00 AM
La identidad de esta ciudad estuvo marcada por la característica del medio, las tradiciones de los colonizadores y la idiosincrasia de sus pobladores. La elite social entre ella, el clero era el símbolo de poder que manejaba los resortes políticos y el ritmo de la sociedad. Los “negros libres y la gente pobre blanca” acompañaban el existir de la ciudad. En el transcurso de los años Panamá se convirtió en la arteria vital del comercio.
La perla del Pacifico Panamá fue puente esencial y los salteadores de camino colocaron su mira en la ciudad. El año de 1671 marca uno de los acontecimientos más dramáticos de la historia colonial de Panamá: la toma, incendio y destrucción de la ciudad por las fuerzas de Enrique Morgan, ocurrida el 28 de enero. Las fuentes señalan que la orden de incendiar la ciudad fue ejecutada por el gobernador Juan Pérez de Guzman, como estrategia para evitar que la ciudad cayera en manos enemigas.
El Istmo de Panamá conoció tempranamente la amenaza de la piratería durante la época colonial. El primer ataque registrado ocurrido el 9 de julio de 1572, cuando Francisco Drake y Jean -Francois de la Roque de Roverbal había atacado posiciones en el Caribe, como La Española y Puerto Rico enunciado la vulnerabilidad del imperio español en América. En este contexto, el más desbastador fue el Enrique Morgan, corsario ingles que en 1671, logró atacar la ciudad. El golpe fue letal a la economía y vidas caídas. El día llegó y los piratas se formaron escribió Exquemelin: “Desfiló una tropa de caballería española contra los piratas creyéndolos harían huir y, al mismo tiempo, dar sobre sus espaldas; sucediéndose de otra manera porque los piratas en marcha en orden al son del tambor, guiados por enarbolados estandartes.” (Alexander O, Exquemelin Piratas de América. p 126 )
El golpe a los españoles fue imprevisto “y cayeron en tierra comenzaron a retirarse hacia el bosque para salvarse.” (Exquemelin. p. 126) Finalizado el combate los piratas tomaron prisioneros y permanecieron en lo que acabaron en ruinas. El traslado definitivo de la ciudad se concreta el 21 de enero de 1673, cuando se delimita el nuevo sitió, hoy conocido como el Casco Antiguo. Durante décadas este hecho fue interpretado erróneamente como una refundación, lo que lo que llevó a celebrarse esa fecha como si se tratara del nacimiento de la nueva ciudad. Se trató de un traslado urbano, no de una fundación. La ciudad conservó su nombre, su estatus jurídico, sus autoridades y su continuidad histórica. Por esta razón, el Acuerdo Municipal N° 59 de 1953 declara oficialmente el 15 de agosto de 1519 como la fecha única de fundación, y el 21 de enero únicamente como fecha de traslado y mudanza.
Tras ciento cincuenta años de existencia y como consecuencia directa del devastador ataque perpetrado por Henry Morgan en 1671, la ciudad de Panamá fue trasladada a un emplazamiento más seguro: la península de Ancón, un espacio que ofrecía mejores condiciones defensivas frente a posibles incursiones piratas. La nueva ciudad fue fundada oficialmente el 21 de enero de 1673 y corresponde al área que hoy conocemos el Casco Antiguo de la ciudad de Panamá.
El proceso de traslado y refundación estuvo a cargo de Fernández de Córdova., presidente de la Real Audiencia de Panamá, quien actuó en cumplimiento de la Real Cédula del 31 de octubre de 1672, mediante la cual la Corona ordenó la mudanza definitiva de la mueva ciudad, Este acto marcó el cierre del ciclo histórico y el inició la nueva etapa política, urbana, política y simbólica para el istmo.
Al cumplirse los 506 años de la fundación de Panamá la Vieja, y 353 años del Casco Antiguo resulta imprescindible reafirmar que su historia no debe que dar relegada al olvido. Conservar su memoria constituye un deber colectivo, no solo como homenaje al pasado, sino como una vía para comprender los procesos que dieron forma a la identidad histórica de Panamá.
Los informes oficiales dan cuenta del enorme esfuerzo colectivo que supuso levantar una ciudad prácticamente desde la nada. Surgieron dificultades entre ellas hubo que esperar la llegada del alcalde del crimen, Miguel Francisco de Melichalar, quien ocupó la dirección interinamente el 9 de octubre de 1671. Urgía la reconstrucción por la imposibilidad de que llegaran comerciantes y mercaderes. Además, se detuvo al obernador Juan Pérez de Guzman y se procedió hacerle un juicio de residencia y ordenó mandar mediante solicitud a gobernador de Cartagena de Ulloa, que viajara a Panamá un ingeniero militar Juan Betin.
Aprobados los acuerdos el 21 de enero de 1673, se llevó a cabo la ceremonia mediante acta reafirmada por el escribano de la audiencia y Fernández de Córdoba y autoridades renació para existir hasta la eternidad.