Exministra Alma Cortés seguirá tras las rejas
- jueves 18 de agosto de 2016 - 12:00 AM
DILIGENCIA
La exministra de Trabajo y Desarrollo Laboral Alma Cortés seguirá tras los barrotes.
Ayer, la exfuncionaria amplió su indagatoria por más de 10 horas ante el fiscal sexto anticorrupción, Aurelio Vásquez.
Pasadas las ocho y media de la noche, el fiscal suspendió la diligencia y determinó que la misma será reanudada hoy a partir de las 9.00 a. m.
Vásquez también decidió mantener la medida cautelar de detención preventiva dictada el pasado 11 de agosto en contra de la exministra y cercana colaboradora del expresidente Ricardo Martinelli.
Indagada en la DIP
La diligencia de ampliación fue realizada en la sede de la Dirección de Investigación Policial (DIP), ubicada en Ancón, por ordenes del fiscal Vásquez.
En un inicio, estaba prevista para realizarse en el edificio Avesa, sede de la fiscalía, pero antes de trasladadarla se le comunicó a su defensa que se había cambiado el lugar de la diligencia, pero no se justificó el motivo.
Carlos Carrillo, defensa legal de Cortés, al enterarse de la decisión del fiscal dijo desconocer por qué se dio el cambio, dado que su cliente está estable de salud.
Sin embargo; aceptó que la ley permite al fiscal interrogarla en el lugar donde se encuentra detenida.
El caso
Cortés es acusada del presunto delito de enriquecimiento injustificado.
De acuerdo a un informe de auditoría elaborado por la Contraloría de la República, la exministra posee $2.5 millones que no cuadran con sus ingresos.
El incremento patrimonial se habría dado cuando fungió como exministra en el pasado Gobierno (2009-2014).
Según el informe remitido al MP por el contralor, Federico Humbert, la exministra –a través de su firma de abogados Cortés, Cortés, Molino & Asociados– habría recibido grandes sumas de dinero de empresas que en el pasado gobierno obtuvieron contratos millonarios. Estos fondos los habría utilizado para comprar un sinnúmero de bienes y propiedades valoradas en varios miles de dólares.
Entre estos destacan una lujosa casa de playa en Fontanella del Mar, San Carlos, y otra residencia en Royal Country.
Lourdes Cortés, hermana de la exministra, aseguró que ‘lo que se ha creado es un ambiente tóxico, donde no se respetan las leyes y los derechos constitucionales'.