Fue contactado por los extraterrestres en 1987
- martes 26 de junio de 2012 - 12:00 AM
Según la última encuesta hecha por CID Gallup para la sección ‘El Pueblo Habla’, de El Siglo —publicada ayer—, el 12% de los entrevistados manifestó querer conocer alguna vez a un extraterrestre. Máximo Camargo nunca reveló este anhelo, sin embargo, la vida tendría otros planes.
Camargo era un panameño común, un policía en la década del 80, hasta que se convirtió en un personaje conocido internacionalmente, cuando en 1987 dio a conocer que había tenido contacto con lo que parecían ser extraterrestres.
Todo se inició cuando Camargo contó a su esposa Leonicia Frías, con quien lleva casado 49 años, que en horas de la tarde del 1 de mayo de 1987, estando en el sector de El Penascal —en ese entonces área semimontañosa del corregimiento de Barrio Balboa de La Chorrera— fue contactado por algo que no parecía humano y que en vez de caminar, flotaba, eran alienígenas. Aseguró que lo llevaron hasta su nave nodriza y posteriormente lo regresaron a la Tierra.
Este hecho fue conocido en todo el país e internacionalmente, lo que le valió a Camargo que fuera reconocido como el primer panameño que tuvo contacto con seres del espacio exterior.
Camargo recibió invitaciones de Europa y América, para que dictara conferencias sobre lo que vivió.
Pero no todo fue color de rosa, Leonicia recuerda que fueron motivo de burlas por los vecinos y muchas personas.
‘En el barrio a él (Máximo) y a toda la familia nos gritaban extraterrestres y platillo volador. Fueron tiempos duros’, señaló Leonicia, a quien, 25 años después, se le quiebra la voz al hablar de ello.
Sobre lo que asegura haber vivido su esposo, Leonicia indicó que no lo critica ni le da favor. ‘Hay personas que aseguraron haber visto a la Virgen de Fátima, a la Virgen de Lourdes, la Virgen de Santa Librada y todos les creen, aunque pocos las ven’ describió.
El tiempo pasó, y hoy la vida de Máximo es muy distinta, ya que tras sufrir un derrame en el 2008, no puede valerse por sí solo ni caminar, tampoco hablar, ni siquiera bañarse sin el apoyo de su esposa y demás familiares.
Con los años, su relato como primer panameño que habría tenido contacto con extraterrestres, lo llenó de amistades que lo apoyaron en momentos difíciles tras su derrame. Incluso, hoy siguen recibiendo ayuda de un norteamericano que viaja una vez al año para verlo.
Máximo subsiste de su pensión de policía, menor a los $50 por quincena, y necesita una silla de ruedas. Cumplió el pasado 10 de febrero 74 años, acompañado de su esposa.