Conflictos por doquier en el Gobierno
- viernes 28 de octubre de 2011 - 12:00 AM
A 27 meses de gestión gubernamental, los constantes reclamos de diversos sectores, acompañados de cierres de calle y un descenso de la popularidad del presidente Ricardo Martinelli, amenazan con ponerle fin al tiempo de bonanza del que gozaba la actual administración gubernamental.
En los últimos meses, se han intensificado las protestas callejeras, tanto de los indígenas por las reformas al Código Minero, como de los médicos y trabajadores por la discusión en segundo debate del proyecto que permite la Asociación Público-Privada.
La elaboración de una reforma constitucional, sujeta a modificaciones, en la que podría ser introducida la segunda vuelta, y la espera del nombramiento de cinco nuevos magistrados mantienen en zozobra a los sectores de la sociedad civil.
OPINIONES
Para el analista político, José Blandón, el descontento de la población y la caída de la popularidad del presidente se debe a varios factores, uno es la ruptura de la alianza con el panameñismo, que creó un ambiente de inestabilidad en el país.
Otro de los aspectos que pone sobre el tapete es la falta de estrategias de comunicación del gobierno.
A juicio del analista, los problemas de inseguridad, el alto costo de la vida y los constantes escándalos en los que se han visto involucrados funcionarios gubernamentales dejan en los ciudadanos una perspectiva negativa hacia la administración.
Blandón considera que la pelea del gobierno con los medios de comunicación afecta aún más la gestión. ‘El Gobierno no tiene capacidad de vocería, y Cambio Democrático (CD) es muy deficiente en este aspecto’.
Edwin Cabrera, otro analista político, coincidió con Blandón en que los ministros y funcionarios del gobierno tienen una ‘pésima vocería’.
Indicó que cuando hay un tema polémico no hay un solo funcionario que pueda dar explicaciones lógicas de porqué el Gobierno está adoptando esa decisión. ‘El Ejecutivo tiene que mejorar su estrategia de comunicación, pues si pierde esta herramienta, lo pierde todo’.
Carlos Gasnell, de Transparencia Internacional, sostuvo que el Gobierno sigue sin tener una estrategia de participación ciudadana. ‘Los proyectos de ley conflictivos tienen que ser objeto de consultas, pues el primer debate de la Asamblea es insuficiente’, dijo.
Aseguró que es necesario que el Gobierno genere canales de consulta, de lo contrario, seguirán las protestas.