Una comarca con 15 años

Con la finalidad de atender las demandas y formular una política indigenista, hace quince años, bajo la administración del presidente Er...
  • domingo 11 de marzo de 2012 - 12:00 AM

Con la finalidad de atender las demandas y formular una política indigenista, hace quince años, bajo la administración del presidente Ernesto Pérez Balladares, se promulgó la Ley 10 del 7 de marzo de 1997, por la cual se crea la comarca Ngäbe-Buglé, cuya capital es Llano Tugrí.

La comarca posee una extensión de 6,968 km2 y está habitada por 154 mil 186 habitantes, de los cuales 106 mil son aptos para votar, de acuerdo a datos del Tribunal Electoral (TE).

Ubicada en la región Occidental de la República de Panamá, con un 40% de bosques primarios, la comarca Ngäbe-Buglé está dividida en tres regiones, siete distritos que lo conforman: Kankintú, Kusapín, Besikó, Mironó, Nole Duima, Muna y Ñurum; además de 58 corregimientos.

Su cultura establece que se gobiernen a través de caciques generales y regionales, jefes inmediatos, voceros y comisionados. El cacique general, con dos suplentes, es la máxima autoridad tradicional de toda la comarca Ngäbe, elegido por delegados del Congreso General mediante votación democrática.

A pesar de tener una gran riqueza natural, es una región pobre en la que gran parte de sus caminos son de difícil acceso y sus viviendas, las llamadas ‘chozas’, son caseríos de forma triangular y circular, con piso de tierra, techo de pencas las cuales obtienen de las palmeras.

TRADICIÓN

En la cultura ngäbe-buglé, sus mujeres utilizan trajes largos y coloridos, con decoraciones lineales y triangulares. Siempre llevan un sombrero de palma, collares de cuencas y el cabello largo.

Los hombres usan pantalones y camisas de telas gruesas, botas de caucho. Para sus fiestas de balsería adornan sus sombreros con plumas de aves de quetzal, guacamayas. Usan collares de chaquiras, que son utilizados únicamente por hombres, que son confeccionadas por las mujeres.

Rogelio Moreno, dirigente indígena, contó que la balsería es una actividad tradicional en los meses de verano. Allí se reúnen para dar la bienvenida a nuevos miembros de la familia. La chicha de maíz fermentado es una bebida que no puede faltar. ‘Por la chicha fermentada, antes se peleaba mucho, pero ya casi no’, dijo Moreno.

La principal actividad de subsistencia en la comarca es la agricultura, de allí obtienen plátano, arroz, maíz, yuca y frijol. Crían pollos, puercos, pavos, ganados; practican la caza y pesca.