Calles dañadas, el terror del MOP

Ministro deja entrever que corrupción pasada afecta su gestión
  • sábado 04 de noviembre de 2017 - 12:01 AM

Para Ramón Arosemena, ministro de Obras Públicas, sus funciones no se limitan a ‘tapar huecos. ‘Sabemos que hay huecos y las razones principales es que no lo hicieron bien anteriormente, y hoy nos toca taparlos', así reaccionó el ministro a la interrogante sobre las calles dañadas.

El titular del MOP dijo que debido a la corrupción en ‘administraciones pasadas, cuando se dejaron muchas cosas por hacer por andar malgastando o poniendo los fondos del Estado en donde no tenían que estar, hay muchas áreas de Panamá que no tienen puentes ni carreteras.

‘Aquí hubo algunos individuos que se prestaron para malgastar los fondos del Estado', reiteró el funcionario.

En su defensa de su administración, sostuvo que tienen mil 700 kilómetros de carreteras licitadas y en construcción llevan arriba de 1,200 y ya han terminados cerca de 200 kilómetros de vías.

Además señaló que siguen trabajando con el programa ‘Trabajando por tu Barrio', que cubre la región metropolitana y que ahora ha llegado hasta Colón.

Añadió que Panamá Centro y San Miguelito tienen los mayores problemas con las vías, por los drenajes y porque se han hecho calles pequeñas y después quieren que se las construyan y muchas veces no hay ni la servidumbre para ello. ‘Se ha asfaltado áreas donde anteriormente habían calles de concretos, entonces al no ser una combinación práctica se suelta el asfalto', se quejó.

Detalló que el Idaan tiene muchos problemas de fugas de agua que los afectan, pero que ya hacen las coordinaciones con la entidad.

Michael Pineda, un conductor, afirmó que principalmente las calles de San Miguelito son un desastre y nadie hace nada por repararlas. ‘Una prueba es la vía principal de Cerro Batea. Todos los días las demás personas se quejan de este problema, pero al parecer las autoridades no prestan atención', dijo.

Danilo Medina, un dirigente taxista, afirmó que el material que están usando para repararlas hoy en día, no sirve, porque no dura nada y además que ciertos carros pesados no deben pasar por ciertas carreteras, porque fácilmente las deterioran.

Agregó que estos problemas golpean el bolsillo de los conductores, pues los amortiguadores y las llantas se dañan, lo que obliga a invertir más.