Baños, escaleras y pisos: los peligros invisibles dentro de la casa
- lunes 10 de agosto de 2026 - 12:00 AM
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Agrega El Siglo en Google ↗️Una casa puede parecer el lugar más seguro para un adulto mayor, pero una alfombra suelta, un piso mojado o una escalera sin pasamanos pueden convertirse en una trampa capaz de provocar una caída y cambiarle la vida en segundos.
Las caídas representan uno de los principales riesgos para las personas de edad avanzada y, en muchos casos, ocurren en espacios cotidianos que parecen inofensivos.
El baño es uno de los puntos que requiere mayor atención. El agua puede dejar las superficies resbaladizas y aumentar el riesgo de una caída, especialmente al entrar o salir de la ducha. Barras de apoyo, superficies antideslizantes y una buena iluminación pueden ayudar a reducir estos peligros.
“Me resbalé en un descuido en el baño”, contó Marlene Pitty, de 70 años, quien todavía enfrenta las secuelas de aquella caída. Se lesionó una rodilla y, pese a las terapias, actualmente camina con dificultad.
Las escaleras también representan un punto crítico. La falta de pasamanos, la poca iluminación, los objetos colocados en los escalones y los peldaños deteriorados pueden provocar tropiezos. Mantenerlas despejadas y bien iluminadas es una medida sencilla que puede marcar la diferencia.
Pero los peligros no terminan allí. En otras áreas de la vivienda, alfombras sueltas, cables atravesados, muebles mal ubicados y pisos mojados pueden convertirse en obstáculos peligrosos, especialmente para quienes tienen dificultades de movilidad o equilibrio.
Otro riesgo que suele pasar desapercibido es la altura de algunos objetos. Colocar artículos de uso frecuente en lugares demasiado altos puede obligar al adulto mayor a subirse a bancos o sillas, aumentando las posibilidades de perder el equilibrio y caer.
Ante estos riesgos, la Caja de Seguro Social (CSS) ofrece pruebas de equilibrio y evaluación del riesgo de caídas a asegurados y funcionarios de la institución.
Personal de la entidad destacó la importancia de estas evaluaciones para detectar posibles problemas de equilibrio y contribuir a prevenir accidentes, especialmente entre los adultos mayores y otros grupos considerados vulnerables.
La CSS explicó que realizar periódicamente estas pruebas, independientemente de la edad, permite identificar cambios que pueden afectar la estabilidad y ayudar a prevenir caídas.
Una casa puede parecer el lugar más seguro para un adulto mayor, pero una alfombra suelta, un piso mojado o una escalera sin pasamanos pueden convertirse en una trampa capaz de provocar una caída y cambiarle la vida en segundos.
Las caídas representan uno de los principales riesgos para las personas de edad avanzada y, en muchos casos, ocurren en espacios cotidianos que parecen inofensivos.
El baño es uno de los puntos que requiere mayor atención. El agua puede dejar las superficies resbaladizas y aumentar el riesgo de una caída, especialmente al entrar o salir de la ducha. Barras de apoyo, superficies antideslizantes y una buena iluminación pueden ayudar a reducir estos peligros.
“Me resbalé en un descuido en el baño”, contó Marlene Pitty, de 70 años, quien todavía enfrenta las secuelas de aquella caída. Se lesionó una rodilla y, pese a las terapias, actualmente camina con dificultad.
Las escaleras también representan un punto crítico. La falta de pasamanos, la poca iluminación, los objetos colocados en los escalones y los peldaños deteriorados pueden provocar tropiezos. Mantenerlas despejadas y bien iluminadas es una medida sencilla que puede marcar la diferencia.
Pero los peligros no terminan allí. En otras áreas de la vivienda, alfombras sueltas, cables atravesados, muebles mal ubicados y pisos mojados pueden convertirse en obstáculos peligrosos, especialmente para quienes tienen dificultades de movilidad o equilibrio.
Otro riesgo que suele pasar desapercibido es la altura de algunos objetos. Colocar artículos de uso frecuente en lugares demasiado altos puede obligar al adulto mayor a subirse a bancos o sillas, aumentando las posibilidades de perder el equilibrio y caer.
Ante estos riesgos, la Caja de Seguro Social (CSS) ofrece pruebas de equilibrio y evaluación del riesgo de caídas a asegurados y funcionarios de la institución.
Personal de la entidad destacó la importancia de estas evaluaciones para detectar posibles problemas de equilibrio y contribuir a prevenir accidentes, especialmente entre los adultos mayores y otros grupos considerados vulnerables.
La CSS explicó que realizar periódicamente estas pruebas, independientemente de la edad, permite identificar cambios que pueden afectar la estabilidad y ayudar a prevenir caídas.