Un arte que sigue vivo: confección de polleras

Jacinta Vázquez, quien tiene 50 años de dedicarse a esta actividad, dijo que es un orgullo hacer las polleras
  • viernes 09 de enero de 2015 - 12:00 AM

LABOR

Las dificultades que pasan las artesanas de la región santeña por la escasez de hilo y tela, no son impedimentos para que continúen su labor de enaltecer el folclor confeccionando una verdadera obra de arte como lo es el traje típico nacional: la pollera.

Jacinta Vázquez, quien tiene 50 años de dedicarse a esta actividad, dijo que es un orgullo hacer las polleras, que después cientos de damas lucirán en los diferentes desfiles.

Y es que Vázquez ha confeccionado tantas polleras que ya perdió la cuenta, sin embargo les ha elaborado a personalidades como reinas del Festival Nacional de la Pollera, reinas y princesas de Carnaval, como también a esposas de ministros.

La primera pollera que confeccionó fue cuando se graduó de Santa Cecilia. Después se casó y le hizo una a su hija cuando tenía dos años.

Según Jacinta, no le preocupa que se pierda el arte de confeccionar la pollera, pues a pesar de que ningún miembro de su familia se dedica a esta actividad, ella imparte clases en una academia para que las damas que quieran aprender lo hagan, asegura que son muchas las mujeres que asisten y aprenden esta labor.

‘Les estamos enseñando a las nuevas generaciones para que la tradición se mantenga viva’, explicó mientras recordaba que la confección de las polleras ha cambiado un poco, pues ya las piden hasta con siete colores, cuando antes eran solo de un color, pero esto no trastoca el folclor ni la esencia del vestido.

La artesana asegura que el Desfile de las Mil Polleras ha elevado la demanda en las polleras.

Cuenta que anteriormente confeccionaba una pollera en nueve meses, pero ahora hay que esperar hasta año y medio, por los pedidos de las clientas.

‘Yo las corto, las dibujo y las armo, si quieren una pollera marcada, yo busco quien me las marque y me haga el mundillo’, explicó.

Marciana Vega, otra artesana de Santo Domingo, quien confecciona con mundillos los piecillos de las polleras, dijo que tiene tres años de estar dedicándose a esta actividad, la cual aprendió y vio como una forma de entretenerse.

Aseguró que confeccionar el piecillo de una pollera toma seis meses aproximadamente y que se cobra dependiendo del tamaño, pues la yarda está en unos 40 dólares solamente la mano de obra.

Polleras montunas, de gala y regionales son algunas de las polleras que hacen las artesanas. Las más caras son las surcidas, caladas y las marcadas que están en unos 8 mil dólares, mientras las más económica son las montunas, que pueden estar en alrededor de los 2 mil 800 dólares.