Agua, agua, agua… “Historia de nunca acabar”

Usuarios del IDAAN y su viacrucis por un servicio deficiente en el día mundial del agua
  • martes 22 de marzo de 2022 - 12:00 AM

¿Sabía que más de 2000 millones de personas en el mundo no tienen acceso a agua potable ni a saneamiento básico, según un informe de la Organización de las Naciones Unidas? 1

Nuestro cuerpo, como el de otros seres vivos, clama aire, agua y alimento…, “elementos esenciales para la vida”.

Particularmente, el agua cumple múltiples funciones en los sistemas, órganos y tejidos, del cuerpo humano.

Desde la infancia, muchos escuchamos que, para hidratarnos y mantenernos saludables, debemos beber, por lo menos, ocho (8) vasos de agua, al día… Años más tarde, quienes conocen de la materia, aducen que la cantidad necesaria depende de factores individuales (edad, peso, condiciones de salud, clima, actividades físicas, otros)...; y que, aunque su porcentaje en el cuerpo puede ser variable, por distintos aspectos, gran parte del cuerpo humano está compuesta por agua.

Además, necesitamos el agua para: la higiene personal, la manipulación y la preparación de los alimentos, el aseo en el hogar, entre otros fines… (más, durante una pandemia, como la del COVID-19 y sus variantes).

Dada su relevancia, en el año 1993, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 22 de marzo, de cada año, como el “Día Mundial del Agua”. 2

Tiempo después, en el año 2010, el agua potable y el saneamiento fueron reconocidos, explícitamente, como “derecho humano”, por la citada Asamblea General, mediante Resolución 64/292; en la que se exhorta a los Estados y organizaciones internacionales…, entre otros, “a proporcionar un suministro de agua potable y saneamiento saludable, limpio, accesible y asequible para todos.” 3

Anteriormente, en el año 2002, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, había adoptado la Observación General No.15, sobre el derecho al agua, que establece que "El derecho humano al agua es indispensable para una vida humana digna"; y lo define como “el derecho de cada uno a disponer de agua suficiente, saludable, aceptable, físicamente accesible y asequible para su uso personal y doméstico.” 3

Pero, “¿qué es suficiente?”…; la publicación de la ONU (2014), referente al derecho humano al agua y al saneamiento, indica que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “son necesarios entre 50 y 100 litros de agua por persona y día para garantizar que se cubren las necesidades más básicas y surgen pocas preocupaciones en materia de salud”. 3

Asimismo, el agua es primordial, entre otros, para los animales domésticos… Conforme a la legislación nacional, los propietarios de un animal doméstico tendrán que cumplir “medidas zoosanitarias”, entre las que se cuenta “Mantener libre el acceso al agua y alimentos a los animales dentro del hogar o sitio donde destinen, salvaguardando la debida sensibilización familiar a efecto de proveer atención integral y protección animal, así como su derecho de alimentación e hidratación necesarios para su subsistencia como seres vivos.” [Ley No.70 de 2012. “De protección a los animales domésticos”. Artículo 10, numeral 2. Modificado mediante el artículo 1 de la Ley No.133 de 2020. (Panamá)].

En nuestro país, en general, los servicios de suministro de agua potable a la población y alcantarillado sanitario corresponden al Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN); y tales servicios tienen tarifas establecidas, cuyo pago es necesario para que la entidad mantenga los mismos y no efectúe su suspensión o corte.

Sin embargo, en el correr de varias décadas, a través de los medios de comunicación, hemos observado a moradores de diferentes comunidades y áreas del país expresando quejas sobre la constante falta del suministro de agua potable…, en las que planteaban que, a pesar de ello, sin falta, les llegaba la factura por parte de la entidad.

Personalmente, conozco la experiencia de carecer del suministro de agua potable, por días, en distintos periodos, a causa de daños y/o trabajos en la planta potabilizadora correspondiente o en las instalaciones propias del sector, o por “baja presión”…; y ¡es frustrante!

Mientras, muchos usuarios que cuentan con el suministro, sin tales inconvenientes, derrochan o malgastan el agua potable…

Solo la carencia de lo indispensable para la vida nos permite valorar, en su justa dimensión, lo “vital” y “valioso” que es…

Panamá, es uno de los Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU); y, como tal, entre otras, tiene la obligación de promover el respeto a los derechos humanos, por lo que es inconcebible que, durante la gestión de varios gobiernos, aún no haya concretado (como ha debido, con carácter prioritario) la solución de los problemas relacionados con el agua y una entidad, como el IDAAN, cuya función está directamente vinculada a la satisfacción de un elemento “vital”…, reconocido como “derecho humano”.

Si bien es cierto que la prestación del servicio de suministro de agua potable genera inversiones y gastos importantes, en diversos rubros; y conocemos que existe una alta morosidad, en concepto de las tarifas, que asciende a millones de dólares, cuyo pago/cobro es necesario…; no obstante, en el transcurso de los últimos años, a través de los medios de comunicación, se ha informado la obtención de un préstamo multimillonario, otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID); y la contratación, por parte del IDAAN, por varios millones de dólares, de asesoría y asistencia técnica, con “acompañamiento”…, para la modernización y mejoras en la gestión de la entidad, la infraestructura, los sistemas, el servicio…

Lamentablemente, no se vislumbra cuándo “todos” disfrutaremos de tal “modernización” y sus beneficios…; inclusive, pasadas dos décadas desde la aprobación de la Ley No.77 de 2001, “que reorganiza y moderniza el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales y dicta otras disposiciones”… En pleno siglo XXI, muchos carecen del suministro de agua potable (derecho humano), mientras otros somos privados del mismo, una y otra vez (aun así, nos facturan el servicio… y lo pagamos, aunque es ineficiente)…

En consecuencia, para una parte de la población usuaria el costo para acceder al agua potable resulta mayor, pues debemos efectuar erogaciones, adicionales a la tarifa del IDAAN, en la adquisición de agua embotellada y/o tanques de reserva y/u otros relacionados (con lo que contribuimos a la existencia y rentabilidad de las empresas correspondientes, a la generación de empleos y a la economía nacional).

Entre tanto, la contratación del “Servicio de Transporte, Distribución y Suministro de Agua Potable, a través de Camiones Cisternas”, brindado por empresas privadas (que, definitivamente, constituye un “paliativo” para algunos sectores)…, parece haberse convertido en parte del giro normal de las actividades de la entidad.

De cara al tema en cuestión (que reclama solución, no excusas), le compete hacer lo propio a la Defensoría del Pueblo, como la entidad que debe velar por la protección, entre otros, de los derechos humanos de los habitantes del país.

Por otro lado, no perdamos de vista que enfrentamos el impacto negativo del cambio climático, el calentamiento global, el efecto invernadero..., los fenómenos meteorológicos… Recordemos la sequía en nuestro país, especialmente, en el año 2019; y que, desde años atrás, en torno a los recursos hídricos, organismos internacionales han anunciado que, para el año 2050, habrá una escasez de agua que afectará a miles de millones de personas en el mundo.

El período 2018-2028 fue proclamado, por la Asamblea General de las Naciones Unidas…, Decenio Internacional para la Acción «Agua para el Desarrollo Sostenible», a fin de acelerar las iniciativas orientadas a afrontar los desafíos pertinentes a los recursos hídricos. 4

A nivel nacional, entre otras, son impostergables acciones efectivas ante tales desafíos y para el suministro de agua potable a toda la población y el saneamiento, según los criterios del respectivo derecho humano (“suficiente, saludable, aceptable, físicamente accesible y asequible”)…  Al mismo tiempo, es ineludible que, como Estado, promovamos una “Cultura del Agua”… Es clave concienciar a la población, desde la niñez, sobre el agua potable, como derecho humano; y acerca de su uso, cuidado, el pago de los servicios...

Hay quienes consideran al agua potable, simplemente…, “un negocio”; y/o, “un problema y/o una tarea más, entre tantos ”; y/o, “una entre muchas cuentas por pagar/cobrar”; o, “un asunto ajeno”…; sin embargo, “todos”, como “seres humanos”, debemos tener presente que el “agua potable”, como he reiterado, es un “derecho humano” (de cada uno/cada una) que, al igual que el aire y el alimento, es “indispensable para la salud, el bienestar y la vida”…; y que, “el agua”, como recurso natural, es primordial para la preservación del medio ambiente…; por lo que tiene carácter prioritario y nos incumbe a todos…

Referencias:

1.       ONU. (2019). Más de 2000 millones de personas no tienen acceso a agua.   https://news.un.org/es/story/2019/03/1452891

2.       UNESCO. Día Mundial del Agua. https://es.unesco.org/themes/garantizar-suministro-agua/dia-mundial-agua

3.        ONU. (2014). El derecho humano al agua y al saneamiento | Decenio Internacional para la Acción ‘el Agua Fuente de Vida’ 2005 - 2015. https://static.un.org/spanish/waterforlifedecade/human_right_to_water.shtml

4.       ONU. Decenio Internacional para la Acción "Agua para el Desarrollo Sostenible", 2018-2028.   https://www.un.org/es/events/waterdecade/index.shtml

Autora: Sharon Alemán

Abogada