El da Vinci del tallado de madera en S. Miguelito

En el sector de Villa Guadalupe, Córdoba demuestra sus trabajos en arte
  • lunes 11 de agosto de 2014 - 12:00 AM

DESTREZA

A pesar de que en Panamá todavía no existe un centro de enseñanza pública para los artesanos, muchas de estas personas se dedican a plasmar su arte sobre madera, pintura o cerámica, buscando la manera de que sus trabajos sean reconocidos y recompensados económicamente por turistas o nacionales, así fue como lo expresó Julio Córdoba, de 92 años.

Caminando con pasos entrecortados, luciendo una camisa color blanca de rayas y pantalón corto, encontramos a Córdoba en su residencia en calle segunda de Villa Guadalupe, sec- tor Auto Motor, en José Domingo Espinar, San Miguelito.

Con su semblante ceñido, de tez morena, su larga barba blanca y grisácea, con calva y poco cabello, pero con su mente lúcida, fue narrando a paso lento sus gratos recuerdos vividos en la etapa de su juventud, trayectoria, viajes y logros, que lo llevaron a destacarse en el mundo de la artesanía.

Nacido el 20 de diciembre de 1922, en Colón, y criado en la comunidad de Vino Tinto (antiguo poblado desaparecido por las inundaciones del lago Gatún, por la construcción del Canal de Panamá), Córdoba llevó desde pequeño en su sangre el arte de tallar sobre la madera.

Sus padres, ya fallecidos, de nacionalidad colombiana, engendraron a sus cinco hermanos. Vive con su única hija de 68 años. Tiene 5 nietos y 11 bisnietos, de los cuales algunos de ellos heredaron parte de ese talento, entre ellos la costura en hilo, la elaboración de pan y confeccionar figuras de cerámica a barro.

Recorrido

Durante su trayectoria, a la edad de 20 años Córdoba decide a viajar a la isla de Cuba, donde conoce al expresidente Fidel A. Castro Ruz, a quien le expone sus trabajos y el amor por la artesanía. Bajo la aprobación del excomandante cubano, decide trasladarse, por siete meses, a la provincia Pinar del Río, donde aprende el arte de di- señadores, ebanistas, talladores, marqueteros y pintores.

Siendo su especiali- dad la madera y el tallado de animales (ranas, pe- ces, aves) y rostros de personas.

Esto lo lleva más tarde a ser reconocido en Panamá por las autoridades del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI), se le cedió el corte de cinta como maestro artesanal en la XXIV Feria Nacional de Artesanías Nacionales en el año 2001. Además se le hizo entrega de la Orden de Caballero Vasco Núñez de Balboa.

Actualmente, Córdoba no desempeña ese arte, pero ha dejado un legado a la juventud para que continué con esta práctica.

De acuerdo con una fuente de MICI, existen 9,088 artesanos registrados en el Registro General de Artesanías en el país.